Los demócratas nominan a Biden en un despliegue absurdo de reacción política

22 agosto 2020

La Convención Nacional Demócrata concluyó el viernes por la noche con la aceptación formal de la nominación presidencial del partido por parte del exvicepresidente Joe Biden, tras una sesión final de dos horas repleta de clichés vacíos, retórica absurda y una falta de sinceridad nauseabunda.

La atmósfera el jueves fue más un renacimiento religioso que un evento político. Hubo un énfasis terco en la superioridad moral de Biden en comparación con Trump, junto a testimonios cada vez más sensibleros sobre la supuesta preocupación de Biden por los niños, los oprimidos y casi toda persona que cruce su camino. Un exoficial de la Casa Blanca se refirió a “las aptitudes de empatía” una frase que evoca la vieja broma: “Sinceridad, si puedes simularla, tendrás éxito”.

El total desprecio hacia la inteligencia de la población y los espectadores se resumió en el discurso de aceptación de Biden. Sus redactores parece que intentaron embutir todas las frases trilladas posibles en un solo discurso de 20 minutos.

Expuso una lista genérica de promesas, desde el cambio climático al racismo y la deuda estudiantil, que el Partido Demócrata no tiene ni la mínima intención de cumplir. Solo dos frases tuvieron un significado real.

Biden les garantizó a Wall Street y a los milmillonarios, “No estoy buscando castigar a nadie”. Esto le envió el mensaje a la aristocracia financiera de que, si bien tiene que hacer como candidato ataques demagógicos contra los ricos por cuestiones electorales, estos no tendrán ninguna consecuencia duradera. “Nada cambiará” para los superricos, dijo en una recaudación de fondos de Wall Street el año pasado y esa es una promesa que cumplirá.

El exvicepresidente denunció a Trump por ser demasiado indulgente con Rusia, amenazando con obligar a Vladimir Putin a rendir cuentas por presuntamente pagarles recompensas a los combatientes talibanes que atacaron tropas estadounidenses en Afganistán. Este cuento falso es tan solo el más reciente invento del New York Times en su campaña de cuatro años para provocar una guerra estadounidense con Rusia.

El tono del último día de la convención fue marcado por un reporte el jueves por la tarde en el que un grupo de 73 exoficiales de seguridad nacional de cuatro Gobiernos republicanos endosaron a Biden y denunciaron a Trump en una carta abierta que será publicada en el Wall Street Journal. La lista incluye a un conjunto de operadores militaristas y de Estado policial, responsables de las muertes de millones de personas en América Latina, África, Oriente Próximo y Asia Central.

Entre aquellos que respaldaron a Biden que son más prominentes y merecedores de ser enjuiciados por crímenes de guerra, se encuentran:

El apoyo de estos exlíderes del aparato militar y de inteligencia tan solo subraya el carácter verdadero del conflicto entre el Partido Demócrata y el Partido Republicano, los instrumentos gemelos políticos de la élite gobernante estadounidense.

Los demócratas no se oponen a Trump por sus recortes de impuestos a los milmillonarios o sus ataques a los derechos democráticos, ni los derechos de los inmigrantes y refugiados, sino por sus diferencias en política exterior relacionadas a Oriente Próximo y particularmente Rusia. Un Gobierno entrante bajo Biden adoptaría inmediatamente una política aún más provocadora y agresiva contra Rusia.

Un segmento tras otro de la convención antes del discurso de aceptación de Biden puso esto de manifiesto, incluyendo a veteranos militares y republicanos que hablaron en segmentos de videos. El mensaje proguerra más estridente fue pronunciado por la senadora Tammy Duckworth, quien denunció a Trump como el “cobarde en jefe” por su supuesta capitulación ante Putin en torno a las recompensas.

En cuanto a la política nacional, el socio más cercano de Biden, su jefe de personal en el Senado, Ted Kaufman, quien encabeza el equipo de transición en preparación para un futuro Gobierno de Biden, le dijo al Wall Street Journal el miércoles que el aumento en el déficit del presupuesto federal haría imposible cualquier programa de gasto ambicioso. “Cuando entremos, la despensa estará vacía”, dijo Kaufman. “Cuando ven lo que Trump le ha hecho al déficit… olvídense del COVID-19, todos los déficits que ha creado con los increíbles recortes de impuestos. Así que seremos limitados”.

La referencia a lo que “Trump ha hecho” es un fraude, dado que tanto los demócratas como los republicanos apoyaron, sobre una base casi unánime, el rescate multibillonario a Wall Street en marzo. La pandemia de coronavirus, la cual ha producido una catástrofe social y económica para la población estadounidense debido a las políticas de la clase gobernante, ha sido utilizada por la élite gobernante como una oportunidad para saquear las arcas públicas. Y se le obligará a la clase obrera pagar.

A pesar de las afirmaciones de Bernie Sanders de que Biden será el presidente más progresista desde Franklin Roosevelt, la verdadera orientación política de una futura Administración de Biden fue expuesta por la participación del milmillonario Michael Bloomberg, quien pronunció el último discurso antes de que el propio Biden fuera introducido. Atacó a Trump describiéndolo como un mal empresario y un gerente incompetente. Son los milmillonarios y el aparato militar y de inteligencia, no los charlatanes políticos como Sanders, los que tomarán las decisiones si los demócratas quedan electos para la Casa Blanca.

La próxima semana, se pondrán en despliegue los delirios ultraderechistas del Partido Republicano y la Casa Blanca de Trump. El Partido Demócrata se disfraza como el amigo de los trabajadores mientras acata las órdenes de la élite patronal; el Partido Republicano, bajo la dirección de Trump, está buscando desarrollar un movimiento fascista. Ambos partidos son enemigos de la clase obrera, la cual necesita desarrollar y construir una alternativa revolucionaria independiente.

(Publicado originalmente en inglés el 21 de agosto de 2020)

Patrick Martin