Amazon registra ganancias récord de $3.6 mil millones en primer trimestre de 2019

por Niles Niemuth
29 abril 2019

Amazon anunció ganancias récord en el primer trimestre del año en curso este jueves, más que duplicando la cantidad obtenida durante el mismo período del año pasado.

La compañía internacional de tecnología y comercio electrónico es controlada por su CEO, Jeff Bezos, la persona más rica de la historia moderna, con un patrimonio neto que actualmente supera los $150 mil millones. Obtuvo $3.6 mil millones en ganancias en los primeros tres meses del año de los $60 mil millones en ventas globales. Esto fue superior a los $1.6 mil millones en ganancias de $51 mil millones en ventas en el primer trimestre del año pasado.

Si bien las ventas minoristas de Amazon están creciendo más lentamente que en el pasado, la compañía pudo aumentar su margen de ganancia al aumentar la explotación de los empleados y expandir las ventas de sus servicios de computación de “la nube cibernética” y de publicidad.

"En este momento, estamos en un buen camino en el que vamos aprovechando al máximo la capacidad que tenemos", dijo Brian Olsavsky, director financiero de Amazon, en una conferencia telefónica con inversionistas. Se refería a una caída del cuatro por ciento en el costo para cumplir con los pedidos, debido a la disminución en el número de nuevos almacenes y menos trabajadores nuevos.

Los costos disminuyeron a pesar del muy anunciado aumento en el salario mínimo para todos los trabajadores de Amazon en los Estados Unidos el año pasado a $15 por hora. Este aumento salarial, elogiado por el senador Bernie Sanders, resultó ser una trampa de contabilidad que le permitió a Amazon eliminar las acciones y otros beneficios de los trabajadores.

Centro de distribución controlado por Amazon en Kentucky

A pesar de estas ganancias masivas, el departamento de contabilidad de Amazon ha podido utilizar una variedad de créditos fiscales y beneficios fiscales en las opciones de acciones de ejecutivos para no pagar impuestos federales sobre la renta durante los últimos dos años. En 2018, Amazon recibió un reembolso de $129 millones, equivaliendo a una tasa impositiva efectiva de -1.2 por ciento. En 2017, Amazon recibió un reembolso de $140 millones o una tasa impositiva efectiva de -2.5 por ciento.

Desde 2009, el segundo empleador privado más grande de los Estados Unidos ha pagado solo un 3 por ciento en impuestos sobre sus $27 mil millones en ganancias, muy por debajo de la tasa del 21 por ciento del impuesto corporativo que el presidente Donald Trump promulgó en 2017.

Con su récord en el primer trimestre, Amazon está en camino de superar los $11.2 mil millones en ganancias que obtuvo en 2018. Sin embargo, esto no es suficiente para Wall Street, que respondió al informe de ganancias manteniendo el precio de las acciones de la compañía estables el jueves. El mensaje es claro: la explotación de los trabajadores en los EUA y en todo el mundo debe incrementarse cada vez más para garantizar un desplazamiento aún mayor en el próximo trimestre y en cada trimestre posterior.

Amazon ha prometido que la presión sobre sus trabajadores ya superexplotados aumentará con el anuncio de que pasará del envío gratuito de dos días para sus suscriptores del servicio Prime al envío gratuito de un día.

"El envío gratuito de un día tendrá un costo para los empleados", dijo Shannon Allen, denunciante de Amazon, al World Socialist Web Site. "Pronto llegará a un centro de [almacenamiento o distribución] de Amazon cercano a usted: el aumento de lesiones físicas de los empleados, pensamientos suicidas, mayor ansiedad y depresión. Y para el trabajador seguro: aislamiento, mayor productividad por el mismo salario, menos descansos en el baño, menos agua, mientras observas desde la primera fila de tu estación de trabajo cómo tus compañeros de trabajo son arrastrados a ambulancias".

"Denuncien esto, tengan las agallas", llamó Allen a los otros trabajadores de Amazon. “Esas palabras están escritas en las paredes de Amazon. No tienes nada que perder excepto tus cadenas".

Los trabajadores de Amazon ya se encuentran entre los más explotados físicamente, ya que los trabajadores de los almacenes en los EUA ganan un salario promedio anual de $28,000 y se espera que clasifiquen y empaquen productos y cajas a velocidades extraordinarias. Muchos trabajadores han sufrido lesiones debilitantes debido a daños del equipo, la tensión debida a movimientos repetitivos y el agotamiento por calor. Los trabajadores informan que orinan en botellas en sus estaciones de trabajo, en lugar de perder tiempo para clasificar paquetes en el camino de ida y vuelta al baño.

Un análisis realizado por The Verge de los documentos presentados por Amazon en una disputa laboral con un extrabajador encontró que la compañía ha establecido un sistema casi totalmente automatizado para rastrear y despedir a los trabajadores que no "no cumplen con sus cuotas". Más del diez por ciento de la fuerza laboral en un almacén en Baltimore, alrededor de 300 empleados de tiempo completo, fueron despedidos simplemente por no cumplir con las cuotas de paquetes. Extrapolado a toda la fuerza laboral en todo Estados Unidos, esto implica que miles de personas pierden sus empleos cada año por no moverse lo suficientemente rápido.

De la mano de obra sudada de cientos de miles de trabajadores en todo el mundo, Bezos agregó $50 mil millones a su patrimonio neto en 2018, ganando más en un segundo, $2,950, que el promedio de trabajadores de Amazon en India en todo un año o $2,796. Si la fortuna de Bezos de $150 mil millones se dividiera en partes iguales entre sus empleados, cada uno obtendría un bono de $232,000.

Bezos utilizó su fortuna para comprar el diario Washington Post por $250 millones en efectivo en 2013, lo que le dio una herramienta crítica para influir en la política nacional y los desarrollos en la capital de la nación. Poco después de la compra del periódico, Amazon ganó un contrato de $600 millones con la CIA. La compañía actualmente está haciendo una oferta por un contrato de $10 mil millones para proporcionar servicios de computación en “la nube cibernética” al Departamento de Defensa y está planeando abrir su segunda sede en el norte de Virginia, a solo cinco minutos del Pentágono.

Con su capacidad para obtener ganancias masivas de una fuerza laboral global altamente explotada, Amazon se está convirtiendo en el modelo para las empresas de todo el mundo. El mes pasado, Amazon y el fabricante de automóviles Volkswagen anunciaron una asociación para crear una nube industrial para "reinventar los procesos de fabricación y logística de [VW]". Esta inversión conjunta conlleva la “amazonificación” de la industria automotriz, generando más trabajo casual y la implementación de tecnologías para facilitar el seguimiento y control cada vez más exacto de cada movimiento de los trabajadores.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 27 de abril de 2019)