¿Quién financiaba a la ISO? Un análisis de la base financiera de la política de la pseudoizquierda

por Eric London
18 abril 2019

En marzo, la International Socialist Organization (ISO) [Organización Socialista Internacional] votó disolverse varias semanas después de reestructurar su conducción con una facción dominada por gente reclutada en base a la política identitaria.

La ISO era, históricamente, el producto de una fusión oportunista de pablistas y shachtmanistas posteriores al declive de la política contra la guerra y de protesta de los '60 y los '70. A lo largo de varias décadas, siguiendo la trayectoria de la política de la clase media, la ISO se desplazó aún más a la derecha. Su línea política combinaba el apoyo a la burocracia de la AFL-CIO, una orientación general hacia el Partido Demócrata, y el apoyo al imperialismo de los derechos humanos. La influencia teórica cada vez más dominante sobre la ISO fue ejercida por varias formas de política identitaria, que se desarrolló y llegó a ser una preocupación obsesiva, rozando la psicopatía, con asuntos relacionados con la raza y el género.

Sobre esta base reaccionaria, consintió y reclutó a nacionalistas y feministas subjetivos de clase media, particularmente entre un montón de académicos, para quienes la política era en gran medida un medio de autopromocionarse y de ascenso personal. Lo que iba quedando de la tenue asociación de la ISO con la clase trabajadora era mediado a través de la burocracia de la AFL-CIO.

Las fuerzas de la derecha que la ISO cultivó y elevó al liderazgo se apoderaron del partido en febrero. A las pocas semanas, se revivieron unas alegaciones en relación con un supuesto incidente de agresión sexual que databa de 2013 para que hiciera de pretexto para disolver la ISO. Los implicados en instigar la disolución están publicando ahora tochos histéricos y obsesionados consigo mismos en Socialistworker.org. Por ejemplo, en Socialistworker.org hay actualmente una “Carta abierta a algunos exdirigentes de la ISO”, que incluye la siguiente reseña del camino retorcido del autor hacia la consciencia de sí mismo:

Debido a mi guía familiar, me he insertado en espacios terapéuticos emocionalmente inteligentes cuando y donde sentí que estos me eran aplicables. A pesar, por supuesto, de tener algunas críticas, esta era una etapa de mi propia travesía psicológica que yo nunca banalizaría respecto a mi propia recuperación y crecimiento.

Al aceptar —y rechazar allí donde yo lo encontraba pertinente— el conocimiento emocional de espacios terapéuticos y teoría psicológica, y siendo eso adecuado en mi entendimiento político de las realidades emocionales del capitalismo, adquirí una perspectiva algo no convencional en mis críticas de la izquierda: es decir, que sin entendimiento psicológico y emocional, seremos incapaces de producir el socialismo.

El autor continúa:

Se me concedió un modelo de tratar con los propios demonios —no puedo expresar cabalmente qué privilegio ello es. Se me concedieron las herramientas necesarias para caminar por el difícil camino de abordar a tu mismísimo yo. Es uno de los rasgos fundamentales de la felicidad, y uno que, me parece claro, no posee ninguno de vosotros. Si lo poseyerais no estaríais actuando así. Aunque puede que eso sea una explicación de vuestros modales abusivos, no es una excusa.

Al leer tales publicaciones trastornadas, te viene a la mente el viejo adagio sobre los internos que toman el control del manicomio. Pero hay que enmendar el adagio. Los internos, habiendo tomado el control del manicomio, procedieron lo más rápido que pudieron para incendiarlo.

La prolongada degeneración derechista de la ISO encontró expresión no solo en la composición de sus miembros, sino también en su estructura financiera.

Un repaso a las declaraciones de impuestos de la organización de pantalla sin ánimo de lucro de la ISO y Haymarket Books —el Center for Economic Research and Social Change (CERSC) [Centro para la Investigación Económica y el Cambio Social]— revela que la ISO estaba, en gran medida, financiada por comités de expertos y organizaciones sin ánimo de lucro dirigidos por el Partido Demócrata.

Las “Tres Grandes” fundaciones vinculadas al Partido Demócrata que apoyaban a la ISO

Un 37 por ciento de la financiación del CERSC ha venido de subvenciones de comités de expertos y organizaciones sin ánimo de lucro alineados con el Partido Demócrata. Desde 2007-08, el CERSC ha recibido $3.172.117 de fundaciones y grupos de expertos. En gran parte a través de esas subvenciones, el flujo de ingresos del CERSC se cuadruplicó, de $1.055.100 en 2007-08 a $4.245.626 en 2016-17. Su dinero disponible ha aumentado un 1.175,6 por ciento, y el total de sus activos ha aumentado de $420.700 a $2.956.775 (603,1 por ciento) a lo largo del mismo período.

Ingresos de CERSC

Una porción significativa de las donaciones individuales venía de menos de una docena de individuos acomodados que daban más de $100.000 cada uno. No vamos a dar sus nombres para respetar su privacidad, pero varios de esos donantes de mucho dinero también dieron sumas sustanciales a candidatos demócratas del establishment y comités de campaña nacionales del Partido Demócrata.

De los ingresos de subvenciones sin ánimo de lucro, casi el 85 por ciento —$2.709.617— viene de solo tres organizaciones sin ánimo de lucro: la Lannan Foundation, la Tides Foundation y el Wallace Fund.

Ingresos totals de CERSC de regalos, contribuciones y donaciones (2007-17)

Un repaso a la historia y cualificación de esas tres organizaciones para conceder subvenciones muestra que el CERSC ha desarrollado estrechos lazos con poderosos simpatizantes institucionales y ejecutivos del Partido Demócrata que controlan cuidadosamente los hilos de la riqueza de los fondos.

Las decisiones sobre conceder tales porciones sustanciales de dinero no se toman a la ligera. Redes bien conectadas de gestores de dinero, abogados y filántropos estudian las solicitudes de concesiones y determinan cuidadosamente qué organizaciones cumplen con la “declaración de la misión” del fondo. Cada dólar gastado tiene que cumplir el objetivo que los poderosos donantes corporativos tienen en mente al contribuir al fondo. Si la actividad de una organización va en contra de los intereses de los que contribuyen al fondo, no recibirá financiación.

La Tides Foundation, establecida por una heredera de la R. J. Reynolds Tobacco, actualmente está siendo fuertemente financiada con millones de dólares del multimillonario George Soros, quien le dio al Partido Demócrata $20.664.693 para apoyar a sus candidatos en las elecciones de 2016, según Opensecrets.org. La Soros Fund Management fue el sexto mayor patrocinador de la campaña de Hillary Clinton de 2016, financiando su campaña en el orden de otros $10.556.763.

La Tides Foundation financió la campaña de relaciones públicas en apoyo de la derechista Affordable Care Act [Ley de atención asequible] de Barack Obama a través de la organización Health Care for America Now. Según Influencewatch.org, los mayores sostenes financieros de la Tides incluyen a la Ford Foundation y fondos comerciales como el Vanguard Charitable Endowment Program, el Fidelity Investments Charitable Gift Fund y el Schwab Charitable Fund.

Otros financiadores de la Tides incluyen la Bill and Melinda Gates Foundation, la AT&T Foundation, la ChevronTexaco Foundation y la Verizon Foundation. La Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), una organización gubernamental vinculada a la CIA, también ha brindado financiación a la Tides Foundation.

La Lannan Foundation es una organización sin ánimo de lucro fundada por J. Patrick Lannan, un financista que asesoraba a John F. Kennedy y que ejerció de director de la International Telephone and Telegraph Corporation durante 36 años.

Durante los '30, antes del ejercicio de Lannan, ITT financió a Heinrich Himmler y, a través de su subsidiaria C. Lorenz AG, controlaba el 25 por ciento de la empresa alemana que fabricaba el avión a reacción Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial. En 1972, el New York Times informó que ITT estaba involucrada activamente en presionar a la administración de Nixon para asesinar al presidente chileno Salvador Allende —tarea que fue cumplida al año con el golpe que llevó al poder al dictador militar fascista Augusto Pinochet. Lannan estaba sirviendo como director de ITT durante la implicación de la ITT.

El Times escribió en julio de 1972: “El plan de la ITT exigía que se dirigiera una guerra económica extensiva contra Chile por parte de una fuerza especial de la Casa Blanca, asistida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA); la subversión de las fuerzas armadas chilenas; consultas con gobiernos extranjeros sobre maneras de presionar al régimen de Allende, y sabotaje diplomático”. Los documentos de la CIA publicados en el 2000 mostraron que la ITT estuvo activamente implicada en el propio golpe.

Hoy, los ingresos de la Lannan Foundation y la financiación para el CERSC deriva de un fondo fiduciario corporativo que incluye a Amazon, AIG, American Express, el Bank of America, Northrup Grumann, Citigroup, Halliburton, JPMorgan Chase, General Motors, Dow Chemical, Duke Energy, Boeing, Bombardier, y muchos otros bancos, petroleras y fabricantes de armas.

La Lannan Foundation está dirigida actualmente por el hijo de J. Patrick Lannan, J. Patrick Lannan hijo, quien ocupó un lugar en la junta directiva de la Federal Signal Corporation durante 20 años. A mediados de los '70, cuando Lannan hijo se sentó en la junta, Federal Signal fabricaba el 70 por ciento de todos los sistemas de alarma de defensa civil en los EUA y más tarde adquirió un contracto masivo de $47 millones de la Fuerza Aérea para fabricar equipamiento militar.

El Wallace Global Fund, llamado así por el vicepresidente demócrata Henry Wallace, también hizo grandes contribuciones a varias organizaciones del Partido Demócrata, incluyendo al Wellstone Action Fund. El Wallace Global Fund está codirigido por el nieto de Henry Wallace, Scott Wallace, quien fuera candidato al Congreso por los demócratas en el 8.º distrito congresual en Pennsylvania en 2018 y que perdió por un estrecho margen.

Según su sitio web: “En Wallace Global Fund nos vemos como financiadores y patrocinadores de movimientos sociales; para hacer eso, estamos comprometidos a usar todas las herramientas a nuestra disposición para proponer nuevas ideas y estrategias para lograr el cambio. Una de las maneras en que lo hacemos es ampliando el impacto de nuestros dólares de inversión además de nuestras subvenciones”.

El Wallace Fund usa su donación (supervisada por RBC Wealth Management) para asegurar “fuertes instituciones democráticas”.

Contribuciones a CERSC/ISO de fundaciones

“La fundación [Wallace] está haciendo un trabajo fantástico”, le dijo Wallace a un diario local de Pennsylvania tras obtener la candidatura demócrata. “La hemos puesto en una buena dirección, y puedo continuar haciendo ese tipo de trabajo en el Congreso. En vez de investigar y estudiar problemas y aconsejar soluciones, tendré la oportunidad de escribir las soluciones y trabajar con los republicanos para realizarlas”.

Wallace juntó $14.172.465 en su campaña congresual, incluyendo $144.467 de la industria financiera y aseguradora, e hizo campaña en una plataforma proisraelí, declarando “Israel inequívocamente tiene el derecho a defenderse y mantener a su pueblo seguro contra las amenazas de agresión militar y el terrorismo”. El sitio web de su campaña comenta, “Me opongo firmemente al movimiento BDS, que es hostil a Israel e incompatible con cualquier abordaje equilibrado a una solución de dos Estados”.

Wallace también exigió implementar métodos maltusianos para controlar el “crecimiento de la población”. Otro de los principales receptores del Wallace Fund es “Population Connected”, cuyo sitio web declara, “Se debería gravar a más no poder a la gente irresponsable que tiene más de dos hijos por el privilegio de reproducirse irresponsablemente”.

Más subvenciones de la fundación para la ISO

Entre los fondos que apoyan al CERSC con decenas de miles de dólares están el New York Community Trust, que le dio a la organización $20.000 en 2015. El New York Community Trust es supervisado por el gobierno del Partido Demócrata de la ciudad de Nueva York, y su junta directiva incluye a ejecutivos de la Ford Foundation y varias firmas corporativas e inmobiliarias. La Annenberg Foundation, que favorece a las corporaciones, también le dio al CERSC $25.000 en 2016-17.

Aunque no reportadas todavía en declaraciones públicas de impuestos, el sitio web del Rockefeller Brothers Fund, operado por los descendientes de la fortuna de Rockefeller, observa que le dio una subvención de $40.000 al CERSC en 2018.

La donación era parte del “Programa para construir la paz” del fondo, que el sitio web describe como que “se concentra en conflictos que tienen una influencia desproporcionada en la inseguridad y violencia globales y en los que los Estados Unidos tienen una implicación significativa”. Esta subvención reciente sin duda está vinculada al apoyo abierto que la ISO les da a las intervenciones imperialistas estadounidenses, ejemplificado por su apoyo a los “rebeldes” respaldados por la CIA en Siria.

Las subvenciones del Rockefeller Brothers Fund son seleccionadas por el director del programa “para la construcción de la paz” Perry Cammack, quien, el sitio web del fondo explica, “trabajó durante más de una década en asuntos diplomáticos, de seguridad, de democracia y económicos sobre el Medio Oriente en el gobierno de los Estados Unidos. Entre 2003 y 2013 trabajó como consejero para el entonces senador Joseph Biden y John Kerry en la comisión del senado para relaciones exteriores. Sirvió como miembro del personal de planificación de políticas del Secretario de Estado John Kerry de 2013 a 2015”.

Un documento de 2011 explicando el propósito del “Programa para construir la paz” deja claro su carácter proimperialista. Su objetivo es “alentar un abordaje estadounidense efectivo a los conflictos en el contexto de un mundo multipolar”.

Es más, los directores del programa “proponen un programa que tiene por objeto identificar a causantes de conflictos y abordarlos a través de diplomacia mejorada y apoyo al electorado por la paz. Su abordaje sería fortalecer y alinear instituciones y actores a nivel multilateral, regional, estatal y local. Por último, tomaría en cuenta un papel en evolución para los Estados Unidos, animándolos a abordar las amenazas internacionales a través de un nuevo estilo de compromiso en el contexto de nuestro mundo multipolar”.

El Rockefeller Brothers Fund también recibe su dinero de una amplia gama de bancos y grandes corporaciones.

El CERSC obtuvo $67.500 de la Hassib Sabbagh Foundation. El tocayo del fondo fue el creador de la Consolidated Contractors Company (CCC), que, según Wikipedia, era “la multinacional más grande de la región y uno de los mayores contratistas a nivel mundial. Sabbagh era un multimillonario y estaba en la posición 16.a de los árabes más ricos del mundo” antes de fallecer en 2010.

Según un obituario de 2010 en el Washington Post, la compañía de Sabbagh “se benefició del boom económico de la construcción de Dubai y brindó servicios offshore a la industria petrolera y a la del gas en los países del Golfo Pérsico”. La CCC construyó parte de “un oleoducto de 1.100 millas hasta la costa de Turquía para un grupo dirigido por BP, la compañía petrolera más grande de Europa”.

Además, el obituario del Post comentaba que “El Sr. Sabbagh era donante del Carter Center, que fue fundado en 1982 por el expresidente Jimmy Carter … Carter dijo en 2005 que el Sr. Sabbagh era ‘uno de mis más antiguos y fuertes aliados en la búsqueda de la paz en el Medio Oriente’”. Carter también llamó a Sabbagh “un consejero confiable”.

El CERSC ha recibido también $25.000 de la UNZ Foundation, una organización derechista conducida por el hombre de negocios republicano y excandidato al senado por California Ron Unz. Junto al apoyo a la ISO, Unz ha apoyado a grupos neonazis y antiinmigrantes como VDare. El Harvard Crimson informaba en 2016:

“A lo largo de su carrera como intelectual conservador y activista político, Ron K. Unz —ahora candidato para la Junta de Supervisores de Harvard y al senado estadounidense por California— ha donado decenas de miles de dólares a una organización que él describe como ‘casi nacionalista blanca’.

Las declaraciones públicas de impuestos de Unz conectan al multimillonario de Silicon Valley con VDARE, un grupo que el Southern Poverty Law Center describe como un ‘sitio web de odio antiinmigrante’, además de con varios escritores que han publicado artículos que argumentan que el hombre blanco es genéticamente superior y que la homosexualidad es una enfermedad transmisible, entre otros puntos de vista extremistas”.

El CERSC no está obligado a informar el contenido de sus solicitudes de subvenciones al IRS como parte de su presentación de impuestos. Las solicitudes de subvenciones al CERSC serían, con todo, una lectura interesante. ¿Cómo vendió el CERSC a la ISO y a Haymarket al gobierno de la ciudad de Nueva York, al oficial de la administración de Obama que dirigía el Rockefeller Brothers Fund, o a los gestores de las fortunas de activistas del Partido Demócrata como George Soros y Scott Wallace?

Las poderosas organizaciones sin fines de lucro vinculadas al Partido Demócrata no habrían dado más de $3 mil millones en dinero corporativo al CERSC si la organización tuviera algo que ver con la revolución socialista o con luchar por los intereses de la clase trabajadora.

Haymarket Books

Haymarket Books se ha vuelto el principal vehículo a través del cual el CERSC pone los fondos que adquiere a través de contribuciones de subvenciones.

En 2015-16, el CERSC informaba de $1.615.833 en contribuciones y subvenciones, pero solo $1.157.602 en ingresos, que se debieron principalmente a la venta de libros. En 2016-17, sin embargo, las contribuciones y subvenciones del CERSC cayeron por más de medio millón de dólares a $1.067.688. Sin embargo, los ingresos del CERSC aumentaron a más de $3 millones a pesar de esta caída en las contribuciones. La diferencia sería encontrada en la rentabilidad incrementada de Haymarket.

Las ganancias anuales netas y ajustadas de CERSC

Las subvenciones de grandes sumas de las organizaciones sin ánimo de lucro de los años anteriores le permitieron al CERSC incrementar dramáticamente los gastos en la promoción de libros, costes de impresión y distribución, viajes asociados a las ventas de libros y, de manera crucial, derechos de autor.

De 2007-08 a 2016-17, el gasto del CERSC en ventas de libros aumentó más que cualquier otro gasto. En 2007-08, la organización gastó solo $40.347 en viajes, $66.190 en promoción de libros, $56.997 en distribución de libros y $46.419 en derechos de autor.

Los gastos de publicidad de Haymarket Books

Para 2016-17, sin embargo, el CERSC estaba gastando $629.549 en viajes (un aumento del 1.460 por ciento), $237.478 en promoción de libros (un aumento del 258 por ciento), $693.107 en costes de distribución de libros (un aumento del 1.116 por ciento) y $533.223 en derechos de autor (un aumento del 1.048 por ciento). El incremento más agudo desde 2012-13 fue en el gasto en derechos de autor, que se disparó un 501 por ciento desde $88.707.

Los gastos de Haymarket en derechos de autor, distribución de libros y promoción de libros son un mecanismo clave por el cual la ISO y otras organizaciones pseudoizquierdistas expanden su influencia al juntar una red de académicos a través de contratos editoriales y subvenciones por escribir libros.

De esta manera, poderosas figuras dentro del Partido Demócrata están cultivando un clima intelectual basado en la política racial y el antimarxismo académico.

Un artículo del 27 de marzo del Chicago Reader observa que “Haymarket publica de 40 a 50 libros por temporada” y que muchos libros “han llegado mediante varias impresiones a hasta 60.000 ejemplares cada uno”. El Reader cita al director de publicidad de Haymarket, Jim Plank, quien dice que el número de lectores de Haymarket ha estado creciendo “de manera explosiva” en los últimos años.

El artículo muestra cómo Haymarket está buscando cultivar un público más amplio sobre temas de política racial e identitaria:

“Hay mucha, mucha gente que se está politizando de maneras nuevas”, le dijo Plank al Reader, añadiendo que el público de Haymarket incluye a “cualquiera que esté remotamente en la izquierda”. Plank explicó, “Para nosotros, es evidente que hay gente que lee a lo largo de todas las perspectivas políticas e identitarias, que está buscando cosas que la reflejen. Nosotros arrancamos de eso”. El Reader explicaba que Haymarket no endilga “editores blancos” a “escritores de color” y que “los editores de Haymarket cultivan relaciones con prometedores escritores de color”.

El Readercomenta, “Siguiendo su compromiso de publicar voces diversas, Haymarket contrata más personas de color que la mayoría de las editoriales. De su personal de 18 personas, dice Plank, alrededor del 66 por ciento son blancos, y el 33 por ciento son personas de color”. Las ventas en aumento de Haymarket también han llevado a un aumento en la compensación de empleados del CERSC, según las declaraciones de impuestos de la organización.

Remuneraciones, salarios y prestaciones a empleados de CERSC

Haymarket y el CERSC emitieron una declaración en la página de Facebook de Haymarket después de que la crisis de la ISO aflorara al público que afirmaba el estatus de Haymarket como “el proyecto buque insignia” del CERSC. La declaración explicaba:

“Cuando preocupaciones sobre acciones fuera del CERSC por parte de algunos miembros de la junta del CERSC llegaron a nuestra atención, tomamos medidas en seguida. Una junta totalmente renovada se ha constituido desde entonces con individuos que tienen todo nuestro apoyo y confianza”.

La disolución de la ISO sin duda produjo una lucha feroz tras bambalinas por los recursos del CERSC. La intensidad de la crisis de la ISO fue realzada por el alto riesgo de tomar el control de la cada vez más lucrativa e influyente Haymarket Books.

En última instancia, la promoción de Haymarket como el abastecedor de políticas de identidad está indisolublemente ligado al desplazamiento político de la ISO hacia la derecha y su composición social cada vez más opulenta. Los millones de dólares que el CERSC recibió de comités de expertos vinculados al Partido Demócrata llevaron agua al molino de esas fuerzas de clase media alta dentro de la ISO que se apoderaron de la organización y acto seguido la disolvieron.

En declaraciones públicas publicadas tras la disolución de la ISO, los que fueran dirigentes por mucho tiempo de la organización —incluso los que votaron por la liquidación— han expresado su pesar porque la crisis haya llevado a la destrucción de toda la organización después de 40 años de existencia. Pero la ISO ha cosechado lo que sembró. Al final, se vino abajo por el peso de las fuerzas de la derecha que ellos mismos desataron.

(Publicado originalmente en inglés el 15 de abril de 2019)