Trump, medios ultraderechistas ponen en la mira a Ilhan Omar

por Patrick Martin
16 abril 2019

Con un tuit a más de 60 millones de personas, vinculando a la legisladora demócrata, Ilhan Omar, con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2011 en Nueva York y Washington, el presidente Trump se unió a una campaña fascistizante que incita violencia contra Omar, una de las dos primeras mujeres musulmanas de Estados Unidos en ser elegidas para el Congreso.

El tuit de Trump siguió a una serie de provocaciones contra Omar en los medios de la ultraderecha, comenzando con comentarios de varios presentadores de Fox News, luego una portada incendiaria para la edición del jueves del New York Post, que combina a Omar con una foto gigante del World Trade Center en llamas el 11 de septiembre de 2001. Tanto Fox como The Post son propiedad del multimillonario Rupert Murdoch, uno de los principales partidarios políticos de Trump.

Los medios y los ataques en Twitter contra Omar siguen al arresto hace dos semanas de un partidario de la derecha de Trump en Nueva York por amenazar con violencia física a la congresista de Minnesota. Los fiscales federales anunciaron el 5 de abril que Patrick Carlineo Jr. había sido arrestado luego de llamarla a su oficina de Capitol Hill amenazándola con dispararle. Carlineo dio su nombre e información personal a un miembro del equipo de Omar, quien entregó los detalles al FBI.

El furor de la ultraderecha sigue una serie de provocaciones de los medios de comunicación contra Omar basadas en falsas afirmaciones de antisemitismo debido a sus críticas a la opresión israelí de los palestinos y la sumisión de muchos políticos estadounidenses al lobby israelí.

La última provocación es incluso más fraudulenta que los esfuerzos anteriores. La congresista Omar habló el 23 de marzo en una cena patrocinada por el Council of American Islamic Relations (CAIR) en Los Ángeles, una semana después de que un pistolero fascista matara a 50 musulmanes en Christchurch, Nueva Zelanda.

Notando la similitud entre las opiniones de los hombres armados y las de políticos antimusulmanes en los Estados Unidos como Trump, citó las crecientes amenazas a las mezquitas, escuelas y musulmanes individuales.

"Creo que muchos de nosotros sabíamos que esto iba a empeorar, porque finalmente tenemos un líder, un líder mundial, en la Casa Blanca, que públicamente dice que el islam nos odia, que alimenta el odio contra los musulmanes, que cree que es así. Está bien, está bien hablar de una fe y de toda una comunidad de manera deshumanizadora", dijo Omar.

Continuó diciendo: "CAIR se fundó después del 11 de septiembre porque reconocieron que algunas personas hicieron algo y que todos estábamos empezando a perder el acceso a nuestras libertades civiles".

Las cuatro palabras “algunas personas hicieron algo” fueron reproducidas semanas después, totalmente fuera de contexto, primero por un presentador de Fox News, luego por el legislador republicano, Dan Crenshaw de Texas, luego por el New York Post para su portada inflamatoria, y finalmente por el presidente Trump, cuyas viciosas provocaciones rara vez son originales, sino que simplemente copia y retransmite material empaquetado para él por los medios ultraderechistas y fascistas.

Las imágenes de la portada del Post y el tuit de Trump son muy similares a lo que apareció a principios de este año en un cartel exhibido por agentes del Partido Republicano dentro de la capital del estado de Virginia Occidental en Charleston, que mostraba una fotografía de Omar, en un hiyab, sobre las Torres Gemelas en fuego con un lenguaje que deplora la elección de la congresista musulmana-estadounidense como prueba de que los votantes habían "olvidado" los ataques del 11 de septiembre.

Un líder demócrata en la Cámara de Representantes, el orador adjunto Ben Ray Luján de Nuevo México, se unió al ataque a Omar y le dijo a MSNBC: "Esas declaraciones no solo me hicieron daño, sino que también lo hicieron a todos los que fueron personalmente afectados por esos ataques terroristas". Luján anunció la semana pasada que buscaría la nominación demócrata para ocupar el escaño en el Senado de los Estados Unidos que dejará vacante el senador Tom Udall, quien se retira.

Si bien la mayoría de los candidatos presidenciales demócratas defendieron públicamente a Omar y criticaron el tuit de Trump como una incitación a la violencia, la respuesta inicial de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, fue minimizar la inmediatez de la amenaza y reprender a Trump no por su ataque a Omar, sino por usar la imagen de las Torres Gemelas en llamas.

Pelosi de hecho no mencionó a Omar en una declaración emitida desde Stuttgart, Alemania, donde visitaba a las tropas estadounidenses y recibía una sesión informativa sobre los despliegues militares de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia. "La memoria del 11 de septiembre es un terreno sagrado, y cualquier discusión al respecto debe hacerse con reverencia", dijo. "El presidente no debería usar las dolorosas imágenes del 11 de septiembre para un ataque político".

Solo después de los comentarios públicos que notaron que su declaración no mencionaba ninguna amenaza hacia Omar, Pelosi emitió una segunda declaración, esta vez desde Londres. Ella declaró que había hablado con su oficina en Washington "para asegurarse de que la Policía del Capitolio esté realizando una evaluación de seguridad para salvaguardar a la congresista Omar, su familia y su personal". Pelosi pidió a Trump que retirara su video que vincula a Omar y el 11 de septiembre.

El viaje de Pelosi a Europa siguió a una conferencia de dos días de la bancada demócrata de la Cámara de Representantes en la que ella sostuvo que los demócratas deben continuar trabajando con la Administración de Trump. Mientras criticaba a Trump por su amenaza de enviar inmigrantes indocumentados a "ciudades santuario" como San Francisco, donde se encuentra el distrito parlamentario de Pelosi, ella declaró: "No voy a renunciar al presidente", como un posible socio en la política de inmigración.

Omar, por el contrario, había criticado al principal asesor de inmigración de Trump, Stephen Miller, como un "nacionalista blanco". Esto produjo gruñidos en la Casa Blanca, reiterando las afirmaciones de que Omar era antisemita, porque Miller es judío. Ese trasfondo no ha impedido que Miller se reúna con fascistas y neonazis que conforman gran parte de la audiencia de Breitbart News y otros medios de comunicación de extrema derecha similares.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 15 de abril de 2019)