Los demócratas aprueban una resolución que tilda de “antisemita” crítica a Israel de la legisladora Omar

por Barry Grey
13 marzo 2019

En un espectáculo repugnante de hipocresía y reacción, la directiva demócrata en la Cámara de Representantes aprobó el jueves una resolución en la que condenó las declaraciones críticas de Israel y del lobby israelí en los Estados Unidos hechas por la representante demócrata de Minnesota, Ilhan Omar, tildándolas de “antisemitas”.

La resolución fue el producto de un debate fragmentado dentro de la bancada demócrata de la Cámara de Representantes entre unos rígidos sionistas y los llamados "progresistas" que se opusieron a señalar a Omar, una de las dos mujeres musulmanas demócratas elegidas a la cámara baja en las elecciones de mitad de término el año pasado. La otra es Rashida Tlaib de Detroit.

La resolución fue aprobada casi unánimemente en un voto bipartidista de 407 a 23. Todos los demócratas de la Cámara de Representantes, incluidas Omar y las miembros de los Socialistas Demócratas de América (DSA, por sus siglas en inglés), Tlaib y Alexandria Ocasio-Cortez, votaron a favor.

Con esta votación, el Partido Demócrata se ha doblegado y unido a la cacería de brujas internacional librada los republicanos y las fuerzas de la derecha contra un inventando aumento de "antisemitismo de izquierda". Los comentaristas de los medios de comunicación que persiguiendo el ataque contra Omar asociaron específicamente y en repetidas ocasiones su supuesto antisemitismo con la entrada de jóvenes demócratas que se postularon como "progresistas" en la bancada demócrata de la Cámara de Representantes y con el supuesto antisemitismo del Partido Laborista británico y su líder, Jeremy Corbyn.

Legisladora Ilhan Omar (crédito: C-Span)

El Gobierno derechista de Macron en Francia está llevando a cabo ataques de difamación similares contra el movimiento de protesta de los Chalecos amarillos, así como lo hace el Gobierno de la gran coalición contra quienes se oponen a la represión israelí de los palestinos en Alemania.

Mientras tanto, los Gobiernos europeos están fomentando el crecimiento de los partidos y grupos neofascistas como la Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) y la Agrupación Nacional en Francia, y llevando a los neofascistas y antisemitas al poder, desde Italia hasta Hungría, Austria y Polonia. En el propio Israel, el Gobierno de extrema derecha de Netanyahu formó una alianza electoral con el partido fascista y terrorista antiárabe, Otzma Yhudit (“Poder Judío” en hebreo).

El presidente Donald Trump está fomentando el racismo antiinmigrante y trabajando con grupos e individuos fascistizantes como Breitbart News y Stephen Bannon, en un intento por crear un movimiento fascista en los Estados Unidos. El miércoles, tuiteó:

"¡Es vergonzoso que los demócratas no tomen una posición más firme contra el antisemitismo en su conferencia. El antisemitismo ha avivado atrocidades a lo largo de la historia y es inconcebible que no hagan nada para condenarlo!”.

Trump y otros líderes republicanos exigen que la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, saque a Omar de su puesto en la comisión de asuntos exteriores de la Cámara de Representantes. Éste es el mismo presidente que usó la Casa Blanca en 2017 como un foro para elogiar de "gente muy buena" a los neonazis que realizaron un desfile de antorchas en Charlottesville, Carolina del Norte y cantaron: "¡Los judíos no nos reemplazarán!".

Omar es una somalí-estadounidense cuya familia, siendo ella una niña, huyó de su país de origen, que fue y sigue siendo devastado por la intervención militar y la subversión de los Estados Unidos. Ella ha denunciado la represión asesina de los palestinos por parte de Israel y fue atacada por los republicanos y los líderes demócratas el mes pasado cuando criticó la enorme influencia en el Congreso, incluida la financiera, del lobby israelí y su organización más poderosa, el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC por sus siglas en inglés).

En aquel entonces, Pelosi y otros cinco importantes diputados demócratas emitieron de inmediato una declaración conjunta acusando a Omar, por nombre, de antisemitismo y le exigieron una disculpa. Omar se disculpó, pero su retractación sólo preparó el escenario para un nuevo y más agresivo ataque.

La semana pasada, hablando en una librería de Washington DC, Omar se quejó de las peticiones de ser expulsada de la comisión de asuntos exteriores, diciendo que no debería ser obligada a declarar "lealtad a un país extranjero". Esto fue aprovechado por el diputado Eliot Engel, un sionista de línea dura que preside la comisión de asuntos exteriores, para calificar sus declaraciones de "retórica antisemita", repitiendo calumnias sobre judíos como extranjeros desleales. Engel exigió que Omar se disculpe una vez más y comenzó a redactar una resolución condenatoria.

La resolución resultante, que no mencionó a Omar por su nombre, pero que la identificaba claramente como una proveedora del retórica de "lealtad dual" antisemita, vinculaba sus comentarios con crímenes y atrocidades como la persecución de Alfred Dreyfus en Francia, el linchamiento de Leo Frank en Georgia, el encarcelamiento masivo de japoneses-estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial y la masacre de once feligreses en la sinagoga Tree of Life en Pittsburgh el pasado octubre por un pistolero neonazi.

Pelosi, la líder de la mayoría demócrata, Steny Hoyer y el resto de los líderes demócratas de la Cámara de Representantes intentaron aprobar esta resolución el miércoles, pero se encontraron con una oposición inesperada de la Bancada Negra y la Bancada Progresista del Congreso, que exigieron que cualquier resolución sea ampliada a la condena de la islamofobia y todas las demás formas de intolerancia. Ocasio-Cortez hizo demandas similares.

Respondiendo a la oposición popular tanto a la caza de brujas contra los opositores de las políticas israelíes como al disgusto de la opresión salvaje de los palestinos por parte de Israel, tres candidatos presidenciales demócratas, los senadores Bernie Sanders, Elizabeth Warren y Kamala Harris, defendieron a Omar y alertaron sobre el peligro de igualar la crítica a Israel con el antisemitismo. Mientras los medios de comunicación promovieron abrumadoramente la mentira de que Omar era una antisemita, aparecieron varias columnas de opinión críticas de opositores liberales judíos del régimen de Netanyahu en los principales periódicos.

Después de una reunión supuestamente tensa a puerta cerrada de la conferencia de diputados demócratas el miércoles, en la que un número de miembros protestaron la cacería contra Omar, Pelosi encargó la redacción de una nueva resolución que supuestamente evitaría atacar a Omar y denunciaría todas las formas de "odio". Ansiosa de poner fin a la controversia, Pelosi se apresuró a completar la resolución y someterla a votación el jueves.

En el evento, la resolución que se presentó y fue aprobada el jueves fue esencialmente el mismo texto difamatorio que se había redactado previamente, apuntando claramente a Omar y calificando su declaración de "lealtad dual" como antisemita, pero agregando un lenguaje repetitivo que se opone a la persecución y a la violencia contra musulmanes, negros y otras minorías.

El documento de siete páginas establece en su conclusión: "Resuelto: que la Cámara de Representantes: (1) rechaza la perpetuación de los estereotipos antisemitas en los Estados Unidos y en todo el mundo, incluido el pernicioso mito de la doble lealtad y la lealtad extranjera, especialmente en el contexto del apoyo a la alianza Estados Unidos-Israel".

Al presentar la resolución en la Cámara de Representantes, el líder de la mayoría demócrata Hoyer dejó en claro que estaba dirigida contra la supuesta invocación antijudía de injurías de "lealtad doble”. El legislador Engel declaró que votaría a favor de la resolución, pero la criticó por no centrarse exclusivamente en el tema del antisemitismo. Ted Deutch de Florida y Josh Gottheimer de Nueva Jersey actuaron de la misma forma.

Ni un solo demócrata, incluida Pelosi, nombró a Trump o a cualquier otro republicano aliado de fascistas, neonazis y antisemitas en su discurso. Pelosi insistió en que "Israel es nuestro amigo basado en los valores compartidos y nuestro interés nacional", y pidió un voto unánime para aprobar la resolución.

Esto permitió a los republicanos posicionarse como los verdaderos defensores de los judíos y denunciar a los demócratas por su "suavidad" en tratar el antisemitismo y defender a Israel. El líder de la minoría republicana, Kevin McCarthy, resumiendo la postura de los republicanos, comenzó agradeciendo a Engel por lanzar el último ataque contra Omar.

Durante la campaña de las elecciones de mitad de término de 2018, McCarthy tuiteó un comentario genuinamente antisemita, advirtiendo que tres multimillonarios judíos, George Soros, Tom Steyer y Michael Bloomberg, planeaban robarse las elecciones.

La sucia política detrás de la operación anti-Omar fue expresada en una columna publicada el jueves por el columnista del New York Times, Bret Stephens, con el titular "Ilhan Omar sabe exactamente lo que está haciendo", y el subrayado "La demócrata de Minnesota está llevando el corbynismo al Partido Demócrata".

Stephens es un derechista, sionista y antiguo columnista del Wall Street Journal. Concluye su artículo de la siguiente manera:

“Revela algo sobre el movimiento progresista de hoy el hecho de que no tiene problemas para denunciar el racismo republicano, real y presunto, todos los días de la semana, pero tiene muchos problemas para denunciar a un antisemita explícito en sus propias filas. Así es como el progresismo se convierte en corbynismo. Así es como la izquierda encuentra su propio camino hacia la legitimación del odio. Es así como los antifascistas autodeclarados desarrollan sus propias formas de fascismo".

La oposición popular a este intento mentiroso de calificar a la izquierda como antisemita así como a las políticas antipalestinas de Israel, incluso entre judíos, se reflejó en los comentarios de los lectores publicados en el sitio web del Times en respuesta a la columna de Stephens. De los primeros quince comentarios que figuran en la lista de "lectores", todos menos dos apoyaron a Omar y fueron hostiles a Stephens.

Uno tiene una idea del sentimiento entre amplias capas de la población a partir de comentarios como estos:

Katzman de Atlanta escribió:

"Me he sentido devastado por el aumento del antisemitismo que ha surgido como resultado de la retórica intolerante de Trump. Sin embargo, no creo que los comentarios de Omar contribuyan a este ambiente hostil. Lea su discurso en Busboys and Poets [librería] en su totalidad y verá que ella es sensible y está en diálogo con sus votantes judíos. Es posible que haya expresado su apelación por la dignidad de los palestinos de manera torpe y problemática, pero, como judía, creo que, sin embargo, es correcta en su evaluación de la deshumanización que sufren los palestinos y de la urgente necesidad de corregirla...".

Jimrecht escribió: “Stephens confunde el antisemitismo con la oposición a los abusos en desarrollo a los derechos humanos en los territorios ocupados por Israel y al consenso político neoconservador que los promueve. Soy judío, nacido y criado en los Estados Unidos porque mis abuelos huyeron de la persecución en Europa del Este. Me identifico con los refugiados palestinos, no con personas en posiciones de poder que defienden puntos de vista como los de Stephens".

Alexandra escribió: "Ahórrame el drama, señor Stephens. Dada la forma en que los israelíes han tratado a los palestinos en las últimas siete décadas, lo último que Estados Unidos necesita son los valores de ese Gobierno. Francamente, no veo mucha diferencia entre su comportamiento y el de Arabia Saudita hacia Yemen: simplemente los israelíes son mejores ocultándolo.

"No es antisemita desafiar a Israel por la abrumadora evidencia de su brutalidad. Francamente, equiparar el disgusto ante el comportamiento del Gobierno israelí con el antisemitismo es contraproducente... Si no puedes distinguir entre los dos, eres tú quien tiene un problema".

(Publicado originalmente en inglés el 8 de marzo de 2019)