Inmigrantes en EUA sujetos a alimentación nasal forzada en centro de detención de ICE

por Patrick Martin
5 febrero 2019

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos está forzando a los inmigrantes a recibir alimentos por la nariz en un centro de detención en Texas, utilizando torturas brutales contra al menos diez hombres que participan en una huelga de hambre contra su prolongado confinamiento y maltrato. Los hombres, principalmente sijs de la región de Punyab en la India, reciben alimentación forzada a través de tubos nasales de plástico o líneas intravenosas, que les insertan varias veces al día. Al menos 30 hombres participan en la huelga de hambre, incluidos algunos de Cuba y la mayoría de la India.

La alimentación forzada a través de tubos nasales es un método de tortura, utilizado en el campo de detención de la bahía de Guantánamo y en otras prisiones secretas administradas por la CIA en el extranjero, lo cual ha sido condenado por grupos internacionales de derechos humanos. La Asociación Médica Americana prohíbe a sus miembros participar en tal maltrato. Siempre y cuando el huelguista de hambre tome una decisión consciente y razonada para rechazar los alimentos, según las directrices de la AMA, un médico debe respetar su derecho a hacerlo.

Los políticos del Partido Demócrata que están haciendo un espectáculo de su oposición a las demandas de Trump de un muro entre México y Estados Unidos no tienen nada que decir sobre el trato brutal a los inmigrantes y solicitantes de asilo en los centros de detención de ICE que ha provocado las huelgas de hambre y otras protestas. Por el contrario, la legislación que se está discutiendo ahora en un Comité de Conferencia entre la Cámara de Representantes y el Senado proporcionaría miles de millones más para que ICE expanda el gulag estadounidense.

Los detenidos en el Centro de Procesamiento de ICE en El Paso, la ciudad del oeste de Texas, han pedido a los defensores de los inmigrantes que los visiten para dar a conocer su lucha al público. La huelga de hambre fue reportada por primera vez el jueves por la mañana por la Associated Press. Un abogado de uno de los detenidos y un defensor voluntario inmigrantes habló con el World Socialis t Web Site sobre las condiciones que enfrentan estos hombres.

Ruby Kaur es una abogada de inmigración con sede en Michigan que habla punyabi, el primer idioma de muchos de los prisioneros, quienes son sijs del estado de Punyab, en el norte de la India. Ella representa a uno de los huelguistas de hambre y dijo que a su cliente le habían administrado alimentación forzada por vía intravenosa, después de más de tres semanas sin comer ni beber agua. “Han sido retenidos por lo menos seis meses”, dijo. “Los están diferenciando para el tratamiento principalmente con base en la raza”.

Kaur dijo que su cliente y los otros huelguistas protestaban por el maltrato y abuso físico durante la detención, y que la respuesta de ICE a la huelga de hambre fue un maltrato aún mayor. “El abuso físico para mí es cuando están siendo alimentados a la fuerza”, dijo.

Dijo que los abogados de los huelguistas de hambre todavía estaban recopilando información sobre la condición física de sus clientes. “No estamos seguros de eso todavía, porque estamos en el proceso de reunirnos con los afectados”, explicó.

“Me apasionan los derechos de los inmigrantes”, dijo Kaur, y agregó que algunos de los huelguistas de hambre habían sido colocados en confinamiento solitario, el cual está clasificado como una forma de tortura por los grupos internacionales de derechos humanos.

Dijo a la Associated Press: “Hicieron una huelga de hambre, los pusieron en régimen de confinamiento solitario y luego los oficiales de ICE los torturaron psicológicamente, diciéndoles a los solicitantes de asilo que los enviarían de vuelta a Punyab”.

Margaret Brown Vega, del grupo de apoyo Advocate Visitors with Immigrants in Detention (AVID; Defensores Visitantes de Inmigrantes Detenidos), con sede en Nuevo México, brindó detalles adicionales sobre las condiciones en las instalaciones de ICE en El Paso. Es voluntaria de un grupo que organiza visitas a personas detenidas para tratar de minimizar su aislamiento y desesperación.

“Nos dimos cuenta de la huelga de hambre”, dijo al WSWS. “Tres de nosotros, voluntarios, fuimos y visitamos a cuatro de los hombres para hablarles sobre su situación. El Centro de Procesamiento de Servicios en El Paso, la instalación del ICE, es una prisión. Si observan las normas bajo las cuales operan y cómo se refieren a los detenidos, es una prisión. Realmente son tratados como prisioneros.

"Es muy difícil obtener información sobre ellos. Hablé con un individuo. Otro voluntario habló con otros dos. Un tercer voluntario habló al cuarto individuo.

“La alimentación forzada es muy problemática. Están muy débiles. Caminan muy despacio, arrastrando los pies. Sus ojos se ven muy cansados. El hombre que vi me mostró sus brazos. Ha estado recibiendo tres o cuatro intravenosas por día y dijo que pensó que se le colocaría un tubo de alimentación por el lado de la nariz. Creo que esto está en un protocolo de ICE”.

A los detenidos se les requiere presentarse para su propia tortura, explicó: “Se han quejado de tener que caminar hasta el área médica en lugar de ser llevados en una silla de ruedas”.

Vega agregó: “Lo que es difícil de entender para la gente es que las condiciones en las instalaciones de inmigración son tales que llevan a las personas a este punto. Es psicológicamente muy desafiante. A veces es físicamente desafiante.

“Creo que la gente subestima lo malo que es estar detenido indefinidamente en un lugar donde no se obtiene suficiente comida, donde se le reprende constantemente, donde la gente coloca obstáculos en su camino y juega con usted. Y la peor cosa es nunca saber cuándo va a terminar esto. Es bastante malo, cuando es día tras día”.

Vega dijo que realmente no hubo mucho cambio de las condiciones dentro de los centros de detención de la Administración de Obama a la Administración de Trump. “Yo diría que muchas personas sienten que esto no es nuevo”, continuó. “En estas instalaciones, desde hace diez años, la gente ha notado estas condiciones. Supuestamente, a pesar de que hay estándares que guían cómo se administran estos lugares.

“Me he encontrado con personas detenidas que fueron a un puerto de entrada y solicitaron asilo. Conocí a una persona que fue detenida y nunca recibió libertad condicional. En el área de El Paso, estamos viendo índices de denegación del 100 por ciento en libertad condicional. Nos encontramos con solicitantes de asilo que no presentan riesgo de fuga, que no son una amenaza para la comunidad, pero que no son liberados”.

Tanto Ruby Kaur como Margaret Brown Vega dejaron en claro que los prisioneros habían tomado la iniciativa para intentar que su huelga de hambre se hiciera pública, conocida por un público mucho más amplio que los agentes de ICE que dirigen el centro de El Paso.

“Nuestra primera prioridad fue dar a conocer esta situación”, dijo Vega. “Es una cuestión de derechos de la Primera Enmienda. Sentimos que es nuestra responsabilidad ayudarles a amplificar sus voces. Es muy difícil pasar un par de días sin comer. Están poniendo sus cuerpos en riesgo”.

Un juez federal autorizó la alimentación forzada, según una portavoz de ICE, que no habló sobre los cargos de abuso físico y psicológico por parte de agentes de ICE. La instalación de El Paso es operada directamente por ICE, no a través de un subcontratista como en muchos otros centros de detención.

Cuando una huelga de hambre pasa la marca de un mes, como es el caso de los inmigrantes detenidos, existe un peligro creciente de daños fisiológicos irreversibles.

El informe de la Associated Press citó a Amrit Singh, el tío de dos hombres participantes en la huelga de hambre. “No están bien. Sus cuerpos están realmente débiles, no pueden hablar y han sido hospitalizados, de ida y vuelta”, dijo Singh a la AP. “Quieren saber por

qué siguen en la cárcel y quieren obtener sus derechos y despertar al sistema de inmigración del gobierno”.

En los últimos años, los inmigrantes detenidos han realizado repetidas huelgas de hambre, pero en la mayoría de los casos los huelguistas acordaron tomar alimentos y agua bajo la amenaza de una alimentación forzada por orden judicial. Es el continuo empeoramiento de las condiciones, así como la posibilidad de un confinamiento indefinido, lo que ha llevado a algunos prisioneros a dar este último paso desesperado y desafiar la amenaza de tortura.

La organización Freedom for Immigrants (Libertad para los inmigrantes) el grupo paraguas al que está afiliada AVID, ha documentado a casi 1,400 personas en huelga de hambre en 18 centros de detención desde mayo de 2015.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 4 de febrero de 2019)