La manifestación del 9 de febrero en Detroit contra los cierres de planta

El programa y la estrategia para defender empleos

2 febrero 2019

El 9 de febrero, el Boletín del Automotor del World Socialist Web Site y el Comité Directivo de la Coalición de Comités de Base estarán realizando una manifestación frente a las oficinas centrales de General Motors en Detroit, Michigan.

La manifestación es la primera expresión organizada de la oposición de las bases obreras a los cierres de planta anunciados por GM en Estados Unidos y Canadá, los cuales tendrían consecuencias devastadoras para decenas de miles de obreros, sus familias y sus comunidades en las que las plantas se encuentran, incluyendo Hamtramck, Michigan; Lordstown, Ohio; y Oshawa, Ontario.

La manifestación se basa en un programa y una estrategia claras. No es una apelación a GM ni a sus ejecutivos empresariales, sino un llamado para que los trabajadores manifiesten su fuerza y determinación para luchar a través de comités de base, independientes de los sindicatos, los cuales están controlados por las empresas y liderados por ejecutivos adinerados y completamente corruptos.

Exigirá un paro inmediato a todos los cierres de planta, la abolición del sistema salarial de dos niveles, el cambio de todos los trabajadores temporales a plazas de tiempo completo y la recontratación de trabajadores despedidos y victimizados. En oposición a la dictadura en las plantas ejercida por la gerencia, luchará por la democracia industrial, el control obrero sobre la producción y la transformación de las gigantescas empresas automotrices en utilidades públicas administradas en pro de atender las necesidades sociales y no el lucro privado.

La manifestación está siendo realizada contra el trasfondo de la expansión de la lucha de clases en Estados Unidos y por todo el mundo. Las élites capitalistas, sumidas en conflictos entre facciones internas y geopolíticos, están unidas en su ofensiva contra la clase obrera, cuya explotación les ha permitido acumular fortunas nunca vistas. En todo el mundo, los capitalistas están emprendiendo una reestructuración de la empresa automotriz como punta de lanza para una redistribución aún mayor de la riqueza de la clase obrera hacia los ricos.

La contrarrevolución social de la clase gobernante se está enfrentando a una resistencia cada vez mayor. En los días que siguieron el anuncio inicial de la manifestación, decenas de miles de obreros en Matamoros, México, justo en la frontera con Estados Unidos, realizaron una huelga espontánea o “salvaje”. Los trabajadores formaron organizaciones independientes y marcharon detrás de una bandera con la consigna “Sindicato y empresa matan a la clase obrera”. La huelga, la cual amenaza con poner un freno a la producción de la industria automotriz en América del Norte, ha demostrado los intereses comunes de clase de los trabajadores en Estados Unidos, Canadá y México.

Espantados por la posibilidad de una lucha unida de los trabajadores a través de la frontera entre EUA y México, la prensa corporativa y los sindicatos silenciaron cualquier reportaje de la huelga en Matamoros. Los trabajadores automotores estadounidenses, quienes se informaron de la lucha a través del World Socialist Web Site, respondieron expresando un gran apoyo a una ofensiva conjunta contra las empresas automotrices. “Estamos siendo llamados a tomar acción por parte de nuestros hermanos y hermanas por todo el mundo para que nos unamos a esta lucha”, escribió un trabajador de la planta ensambladora de Jeep en Toledo al WSWS.

El primer mes de 2019 ha sido testigo de una serie de importantes luchas de clase en Europa, Asia, África y América Latina, desde las huelgas de 13.000 trabajadores automotores en Hungría y cientos de miles de docentes en Tamil Nadu, India, hasta protestas masivas de trabajadores en Sudán y Zimbabue. En Francia, las manifestaciones de los “chalecos amarillos” vieron la integración de protestas del “lapicero rojo” organizadas por maestros para protestar el estado deplorable de la educación pública.

En Estados Unidos, una huelga de 33.000 maestros en Los Ángeles está siendo seguida por una nueva ola de malestar en el magisterio. Hoy se completar un voto de autorización de huelga en Oakland, California, donde los maestros ya han estado realizando paros “salvajes”, reportándose enfermos para protestar los planes de cerrar una tercera parte de las escuelas públicas de la ciudad. Los maestros en Denver, Colorado, votaron a favor de iniciar una huelga por primera vez en un cuarto de siglo, mientras que los docentes en Virginia realizaron una manifestación masiva en la capital estatal el lunes.

La manifestación del 9 de febrero se basa en un entendimiento de que no es posible defender empleos a menos que sea a través de la organización independiente de la clase obrera. Como lo señaló la convocatoria a la protesta del Comité Directivo, los sindicatos United Auto Workers en EUA y Unifor en Canada “son negocios —contratistas de mano de obra barata y una fuerza policial industrial— controlados por ejecutivos que califican en el 3 por ciento de mayores ingresos.

El UAW y Unifor, los cuales han colaborado con las empresas automotrices por décadas destruyendo empleos y atacando los salarios y las condiciones de los trabajadores, no están haciendo nada para detener los cierres de planta. En cara a esta masacre de global de empleos en el sector automotor, los sindicatos no están organizando ni una sola manifestación, ni hablar de una huelga.

Esta semana, el UAW publicó un video patético subrayando las concesiones que el sindicato impuso en 2009 como parte de la reestructuración de la industria automotriz bajo el Gobierno de Obama: el recorte a la mitad de los salarios para los nuevos contratos, la anulación de las utilidades garantizadas para los trabajadores despedidos y la eliminación de la cobertura médica para problemas dentales o de visión para retirados. “Invertimos en ustedes”, el UAW implora a GM, “ahora es su turno para invertir en nosotros”. Una serie de apelaciones de los oficiales del UAW a GM para que “inviertan en nosotros” no buscan hacer nada más que propagar la desmoralización.

De hecho, el UAW “invirtió en GM” convirtiéndose en uno de sus mayores accionistas, adquiriendo un interés directo en la explotación de los trabajadores automotores. Esto lo hicieron por medio de una serie de contratos concesionarios impuestos por encima de una oposición masiva en GM y otras empresas automotrices. El escándalo de corrupción que estalló el año pasado expuso el hecho de que los ejecutivos corporativos “invirtieron en UAW” por medio de sobornos a cambio de que el UAW realizará su papel asignado.

En la huelga docente en Los Ángeles el mes pasado, el sindicato Maestros Unidos de Los Ángeles (UTLA, por sus siglas en inglés) y sus organizaciones matrices, la Federación Estadounidense de Maestros (AFT) y la Asociación Nacional de la Educación, impusieron un acuerdo podrido que puso fin a la lucha de la forma más abiertamente antidemocrática posible. Después de seis días de piquetes, UTLA les dio a los maestros tan solo unas pocas horas para que revisaran el acuerdo entreguista que había alcanzado tras bastidores con la junta escolar y políticos demócratas antes de tener que votar si aprobarlo o no.

Tanto en las protestas de los chalecos amarillos en Francia y las huelgas en México, el aguante de las luchas se ha derivado del hecho de que los trabajadores se organizaron independientemente de los sindicatos.

El impulso objetivo de las luchas obreras en Estados Unidos y todo el mundo es hacia una huelga general política, aunando a todas las secciones de la clase trabajadora en una lucha por el poder y contra el sistema capitalista. Estás luchas están poniendo a los trabajadores en conflicto con los sindicatos, los cuales son nacionalistas y propatronales y están encabezados por ejecutivos privilegiados con intereses directamente opuestos a los de los trabajadores que dicen representar.

El World Socialist Web Site y el Partido Socialista por la Igualdad harán todo lo posible dentro de su poder para promover y asistir en el desarrollo y la unificación de las luchas de los trabajadores en Estados Unidos y el resto del mundo, conectando el crecimiento de la lucha de clases a una perspectiva y programa políticos, revolucionarios y socialistas. Llamamos a todos los trabajadores y jóvenes a que participen en la manifestación del 9 de febrero y que envíen sus mensajes de apoyo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 1 de febrero de 2019)

Joseph Kishore