La Organización Socialista Internacional, Jacobin aclaman la traición de la huelga de los maestros de Los Ángeles

por Adam McLean
30 enero 2019

Bhaskar Sunkara, editor de la revista Jacobin y ex vicepresidente de los Socialistas Demócratas de América (DSA, por sus siglas en Inglés), hizo un comentario revelador en Twitter el 17 de enero, cuando el sindicato United Teachers Los Angeles (UTLA) se estaba preparando para quebrar y vender la huelga de maestros de Los Ángeles.

“El envío de tacos a maestros en huelga por los DSA y la ISO [Organización Socialista Internacional] es bastante bueno. Pero el SEP les está enviando el programa correcto, y no olvidemos que eso es lo más importante”.

Chorreando su cinismo característico, Sunkara pretendió hacer su comentario como un ataque sarcástico al Partido Socialista por la Igualdad (SEP, por sus siglas en inglés) y al World Socialist Web Site. ¿Cómo podría alguien, después de todo, considerar lo más importante en el desarrollo de la huelga de maestros ser un programa y una perspectiva? Claramente, la iniciativa “Tacos para maestros” de DSA / ISO fue mucho más importante.

Detrás del sarcasmo también había una preocupación—que el programa avanzado por el SEP estaba ganando un amplio apoyo, y que la UTLA y sus aliados en los DSA e ISO estaban perdiendo el control de la situación. La ISO y los DSA de hecho tenían y tienen una agenda política, cuyo objetivo es reforzar la dominación política del Partido Demócrata a través de los sindicatos, asegurando así que la huelga fuera aislada y derrotada.

Este hecho se confirmó cinco días después, cuando la UTLA quebró la huelga de la más descaradamente antidemocrática manera posible, dando a los maestros solo unas pocas horas para revisar y considerar si votar a favor de un acuerdo anunciado por la UTLA y el distrito escolar que descartó todas las demandas principales de los maestros. Las condiciones que rodearon el final de la huelga no han pasado inadvertidas para los maestros y los miles de padres que los apoyaron, y muchos han expresado su cólera hacia el sindicato en las redes sociales.

La ISO y los DSA, sin embargo, han respondido con una campaña de desinformación cuyo propósito es presentar como una gran victoria las maniobras del sindicato para liquidar la lucha.

La ISO que tiene una presencia significativa en la facción “Union Power” liderada por el presidente de la UTLA, Alex Caputo-Pear publicó un candente artículo en su sitio web titulado “Ganamos una victoria histórica para las escuelas de Los Ángeles”, escrito por Gillian Russom, líder de la ISO y el representante del Área Este en la UTLA. “El acuerdo es complejo y hay mucho allí”, escribe Russom, “Creo que es una victoria en muchos niveles”.

Russom reconoce de manera directa la oposición generalizada al contrato. “[La gente estaba lista para gobernar el mundo, es natural que haya muchas preguntas: ¿era esto lo mejor que podíamos conseguir? ¿Qué pasaría si nos quedamos afuera unos días más?”. Ella continúa defendiendo el contrato contra la ira de los maestros.

Al defender la eventual reducción del tamaño de la clase a 39 lo cual no sucederá durante años, si es que llega a ocurrir la ISO escribe: “Una de las frustraciones en mi escuela que escucho de mucha gente es 'Sí, usted está reduciendo en siete niños, pero reducir de 46 a 39, significa todavía puras pendejadas’. Eso es totalmente comprensible, pero una cifra para tener en cuenta es que si tuviera que reducir un estudiante en cada clase en el LAUSD [distrito], este sería el costo equivalente a un aumento del 5 por ciento. Así que está hablando de un artículo muy costoso en términos de contratación de nuevas personas”.

En otras palabras, reducir el tamaño de las clases por debajo de 39 es “muy costoso”. Este es el tipo de excusa que podría venir fácilmente del superintendente Beutner del LAUSD.

Russom continúa elogiando la promesa de lograr que la Junta de Educación acuerde votar sobre una resolución que exija que el estado establezca un límite para las escuelas semiautónomas (escuelas chárter). “Obtuvimos algo al respecto y no tuvieron que negociar nada en absoluto”. De hecho, esta disposición no es nada en absoluto. La junta escolar tiene una mayoría de miembros pro-chárter, y la legislatura demócrata ha sido responsable de hacer de California el estado líder en escuelas privadas en el país.

La revista Jacobin, por su parte, publicó una entrevista con Arlene Inouye, líder de la UTLA, después que la huelga fue quebrada.

Jacobin señala que “los huelguistas pudieron obtener importantes concesiones” del distrito. Esto hace eco a las afirmaciones que presentan el acuerdo como una gran victoria para los maestros. Una disminución de un solo estudiante en el tamaño de las clases es aclamada como “la eliminación de la Sección 1.5 del contrato [que permite al distrito ignorar los límites de tamaño de las clases]”. La convocatoria de la Junta de Educación para una votar una resolución que limita las escuelas chárter cuya aprobación no está garantizada de manera alguna fue elogiada como un “apoyo político para una moratoria estatal en los estatutos”. Un aumento del seis por ciento, prácticamente el mismo que el distrito había ofrecido anteriormente, que falla para estar al día con la inflación, también fue elogiado como un gran logro.

En cuanto a la entrevista consistente en un cuestionario elaborado con preguntas vacías le permitieron a Inouye hacer declaraciones sobre lo maravilloso que fue el acuerdo, sin ningún examen real del carácter del mismo, ni de cómo fue aprobado.

Los intereses sociales representados por ISO, Jacobin y los DSA son los intereses de las capas privilegiadas de la clase media-alta. Su objetivo es demostrarle a la clase dominante que puede encargarse de contener y sofocar a la oposición utilizando sus posiciones de gigantescas remuneraciones dentro del aparato sindical. El presidente de UTLA, Alex Caputo-Pearl, con quien se alinean la ISO y la DSA, ganó $143,340 en 2017, y los siete principales oficiales de la UTLA promediaron $141,552 dólares al año. El líder de ISO, Jesse Sharkey, presidente del Sindicato de Profesores de Chicago, gana al menos $180,000 en salarios y otros pagos adicionales por parte del sindicato.

Además, grupos como la ISO y la DSA están aliados con el Partido Demócrata, el cual ha supervisado los ataques a la educación pública en California y es predominantemente responsable del estado de cosas en el aula.

Mientras los trabajadores son cada vez más militantes, más radicales, y en algunos casos incluso se han liberado del dominio de los sindicatos, la pseudoizquierda ha actuado para encadenarlos políticamente a estas organizaciones anti la clase trabajadora. Lejos de proporcionar a los maestros y trabajadores un programa para luchar, buscan manipular las aspiraciones de los maestros para promover los esfuerzos egoístas de los ejecutivos de la unión actuales o aspirantes y de los políticos del Partido Demócrata. Al hacerlo, Sunkara, la ISO, los DSA y compañía fueron todos cómplices en la traición de los maestros de Los Ángeles y en las consecuencias que se derivarán de ella.

A medida que continúan las luchas de los maestros en Denver, Virginia y otras áreas del país, los educadores tienen el deber de basarse en las lecciones de las huelgas de maestros en Los Ángeles. Una lucha real requiere la formación de comités de base independientes de los sindicatos anti la clase obrera para organizar una huelga nacional en defensa de la educación pública. Además, los maestros tienen que unirse con los trabajadores federales, trabajadores de automóviles, trabajadores de Amazon y UPS y otros en el desarrollo de una poderosa contraofensiva contra la austeridad y la desigualdad social, incluida la preparación para una huelga general.

El Boletín de Maestros de WSWS insiste que los maestros están en un conflicto político directo con el Partido Demócrata, el cual controla cada palanca del poder político en California y ha encabezado el impulso para la privatización de la educación pública. El alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti y el gobernador Gavin Newsome en California, y los llamados demócratas progresistas como Elizabeth Warren, Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, no invadirán más que Trump y los republicanos las fortunas privadas de los súper ricos.

Apoderarse de la riqueza de los multimillonarios y llevar a cabo una redistribución radical de la riqueza, como parte de la reorganización socialista de los Estados Unidos y la economía mundial, es la única forma de asegurar los recursos necesarios para defender y mejorar enormemente la educación pública. Es por eso que el Partido Socialista por la Igualdad y el WSWS luchan para armar a los maestros con el programa político que articula conscientemente sus esfuerzos por la igualdad social, y porque las luchas venideras de los maestros y otras secciones de los trabajadores deben guiarse por la perspectiva del genuino socialismo internacional.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 28 de enero de 2019)