Diputados fascistas interrumpen conmemoración del Holocausto en Alemania

28 enero 2019

El miércoles, los diputados del partido neofascista Alternativa para Alemania (AfD) interrumpieron una ceremonia de recordación del Holocausto en el Parlamento estatal de Bavaria, cuando una docena de ellos salió de las instalaciones y uno publicó una diatriba vulgar contra la oradora, una sobreviviente del Holocausto.

El evento de esta semana, en la misma ciudad en que Adolf Hitler realizó su infame Putsch de Múnich hace casi un siglo, ha expuesto la continua rehabilitación del régimen nazi y el Holocausto en Alemania.

Los neonazis de la AfD, se sienten envalentonados para participar en tales actos porque el Gobierno de la Gran Coalición ha buscado incentivar y legitimar sus políticas antiinmigrantes, xenofóbicas y, en última instancia, antisemitas. Los fascistas saben que no vendrán críticas serias por parte de los partidos oficialistas, los democratacristianos y socialdemócratas, los cuales han hecho suya gran parte de la plataforma de la AfD.

Habiendo adoptado la crítica de la AfD contra la “cultura de bienvenida” de Alemania, la Gran coalición gobernante ha establecido campos de internamiento para refugiados dentro de las fronteras de Alemania. Mientras tanto, la policía permite que los neonazis realicen embestidas por las calles de ciudades alemanas, como lo hicieron el año pasado en Chemnitz, donde atacaron a inmigrantes, refugiados, izquierdistas y un restaurante judío.

La conmemoración del miércoles se convirtió en el blanco de los miembros de la AfD después de que Charlotte Knobloch, una sobreviviente del Holocausto y presidenta de la Comunidad Judía en Múnich, dijo ciertas verdades básicas que casi ningún oficial político en Alemania ha manifestado.

“La llamada AfD arraiga su política en el odio y la exclusión”, dijo Knobloch. “Es nuestra responsabilidad que no se repita lo inimaginable”, añadió, en una advertencia firme sobre el rumbo de la política de la AfD.

Mientras los legisladores aplaudían el discurso, casi todos los miembros del partido AfD dejaron la sala en protesta.

En una declaración publicada en Facebook, el legislador de la AfD, Ulrich Singer, despotricó contra las “mentiras”, “insolencia” e “irrespeto” de la superviviente del Holocausto, así como sus “balbuceos estúpidos e infantiles”. En los días siguientes, Knobloch dijo que había recibido “insultos, amenazas y abusos por correo electrónico y el teléfono casi cada minuto”.

Charlotte Knobloch nació en Múnich en 1932, donde, como una niña de 6 años, personalmente fue testigo de la quema de la sinagoga de Múnich durante la Noche de los cristales rotos. Solo sobrevivió el Holocausto porque una familia católica en una zona rural la escondió y pretendió que era la hija ilegítima de su propia hija. Permaneció en Alemania y luego asumió un papel de liderazgo en varias organizaciones judías.

Los dirigentes de la AfD han justificado y legitimado el régimen de Hitler y ha buscado negar el significado histórico del Holocausto —el asesinato de seis millones de judíos a manos de los nazis—.

El presidente de la AfD, Alexander Gauland, ha declarado públicamente que la dictadura nazi era “solo unas cuitas sobre mil años de historia alemana exitosa”. Björn Höcke, líder de la AfD en Thuringia llamó el Memorial del Holocausto en Berlín “un momento vergonzoso” y exigió un “giro de 180 grados” en la actitud del país hacia el Holocausto.

La élite política y los principales medios de comunicación en el país han promovido sistemáticamente el resurgimiento de la AfD. En 2014, el semanario alemán Der Spiegel publicó una significativa nota dedicada a minimizar la responsabilidad alemana de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo una cita del profesor de la Universidad de Humboldt, Jörg Baberowski, quien declaró que “Hitler no es un psicópata; él no era vicioso. No quería que hablaran sobre el exterminio de judíos en su mesa”.

Durante los próximos años, la prensa promovió las manifestaciones ultraderechistas y antiinmigrantes que acompañaron la formación de la AfD, presentándolas como muestras legítimas de sentimiento popular y creando el clima político para un giro radical hacia la derecha de toda la élite política alemana.

Mientras tanto, las figuras asociadas con la AfD también han sido elevadas a cargos públicos clave por parte del Gobierno de la Gran coalición del CDU (Unión Demócrata Cristiana) y el SPD (Partido Socialdemócrata), incluyendo a Hans-Georg Maassen, el exdirector del Servicio Secreto alemán, que defendió y promovió a la AfD y encubrió a la turba neonazi en Chemnitz.

La única organización política que se opone a la rehabilitación del nazismo es el Sozialistische Gleichheitspartei (SGP, Partido Socialista por la Igualdad) y su movimiento estudiantil, los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social (JEIIS).

El SGP advirtió hace cinco años que el regreso de Alemania a una política exterior imperialista y al militarismo requería “una nueva narrativa del siglo veinte, una falsificación de la historia que minimice y justifique los crímenes del imperialismo alemán”.

En respuesta a sus críticas de figuras como el profesor Baberowski, el SGP y los JEIIS se convirtieron en blancos de las denuncias furiosas de los principales periódicos del país. La presidenta de la Universidad de Humboldt, Sabine Kunst, una miembro del SPD, defendió públicamente a Baberowski y declaró que toda crítica de sus posiciones neonazis era inadmisible.

La AfD no ha sido promovida desde ahajo, sino desde arriba, por medio del apoyo y aliento de la propia élite política. Mientras tanto, el grueso de la población ven sus acciones con disgusto, mientras que las manifestaciones contra los neonazis han atraído a cientos de miles de participantes. Pero esta amplia oposición a todo lo que la AfD representa no se ve reflejada en la política oficial.

A diferencia del silencio y la complicidad que prevalecen en los partidos de la élite política, el SGP y los JEIIS han librado una lucha con base en principios para exponer la promoción de la ultraderecha.

Consecuentemente, los JEIIS en la Universidad de Humboldt vieron un importante aumento en sus votos en las elecciones más recientes para el Parlamento estudiantil, convirtiéndose en uno de los grupos estudiantiles con mayor apoyo y superando al partido La Izquierda, el cual se ha involucrado en una cobarde adaptación a la extrema derecha.

En medio del estallido de la lucha de clases en todo el mundo, el JEIIS y el SGP continuarán combatiendo el resurgimiento del fascismo con base en una batalla por unir a la clase obrera internacional contra el capitalismo.

El resurgimiento del fascismo en Alemania y el acogimiento de los neonazis por parte de los medios y la élite política dejan en claro que el fascismo alemán no fue ninguna aberración, sino una expresión de las tendencias más fundamentales del capitalismo: la guerra, la reacción y la barbarie imperialista. En otras palabras, la lucha contra el fascismo es la lucha por el socialismo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 26 de enero de 2019)

Peter Schwarz y Andre Damon