Según se expande la huelga en las maquiladoras

Los trabajadores de autopartes mexicanos explican cómo formaron comités de huelga

por Andrea Lobo
26 enero 2019

Después de dos semanas de huelgas que iniciaron de manera espontánea, decenas de miles de trabajadores de las “maquiladoras” en la ciudad mexicana de Matamoros, junto a la frontera con Estados Unidos, siguen expandiendo su lucha.

A las 2 p.m. el viernes, inició la huelga oficial y legalmente sancionada después de que el principal sindical se viera obligado a emitir un anuncio de huelga legal la semana pasada cuando los trabajadores se rehusaron a acatar sus ordenes de volver al trabajo. Apenas llegó la hora, obreros por toda la ciudad colocaron las banderas rojinegras utilizadas tradicionalmente para declarar una huelga en los portones de las fábricas, echando porras y grabando por redes sociales cuando sus compañeros de trabajo que permanecían dentro salían con entusiasmo.

Trabajadores sonríen al unirse a la huelga

En los últimos momentos el jueves y viernes antes del estallido oficial, cuatro maquiladoras (Polytech, CTS, Core y AFX) acordaron a un bono de 32.000 pesos (1.700 USD) y un aumento de 20 por ciento que demandan los trabajadores.

Sin embargo, la vasta mayoría de empresas se han rehusado, temiendo que cualquier concesión animará a trabajadores de todo México e internacionalmente a rebelarse contra sus sindicatos comprados y desate un movimiento de masas de la clase trabajadora por la igualdad social. En cambio, han hostigado a los trabajadores ofreciendo bonos miserables, llevándose maquinaria y amenazando con cierres de planta, despidos masivos y cargos penales contra los trabajadores más militantes.

Los trabajadores están ahora compartiendo más detalles sobre cómo comenzaron a construir los comités independientes para conducir la huelga. Un trabajador de autopartes en Autoliv, la cual fue la primera planta en realizar el paro salvaje o espontáneo en Matamoros, le dijo al WSWS, que el 12 de enero, apenas los trabajadores se dieron cuenta de que el sindicato y la empresa estaban conspirando con robarles un bono y un amento debidos, eligieron a cinco trabajadores como un comité, independiente del sindicato, para organizar una huelga y “pelear por nuestros derechos y por lo que correspondía”.

Continuó: “La función de esos comités independientes [es] porque ya no se podían hacer tratos por debajo de la mesa por parte del sindicato con las empresas. Ya había personas que estaban ahí que nos decían a nosotros trabajadores qué se hablaba y qué se pactaba. Opino que sí, funcionaron más los comités independientes que el propio sindicato porque el comité independiente venía y decía, ‘Hay esto sobre la mesa, ¿qué hacemos?’, cosa que el sindicato nunca hizo”.

Una trabajadora de autopartes empleada por Fisher Dynamics describió cómo su maquiladora se unió a la huelga el 15 de enero: “Los mismos compañeros empezaron a platicar entre todos y todos decidieron hacer paro, unos con otros. ‘Esta situación está muy cansada, muchas horas de trabajo, mucha presión de parte del sindicato, las delegadas [sindicales] siempre están a favor de la planta y nunca a favor del trabajador’… y también estaban proponiendo el bono de 32.000 pesos y el aumento salarial del 20 por ciento… Teníamos a dos personas que dijeron, ‘Bueno están fastidiados de esto, ¿sí? Miren cómo van todas las demás [plantas], creo que si llevamos las de ganar. ¡Vamos a hacer algo!”.

Precisamente por temor al fortalecimiento de estos comités, las empresas y el sindicato exigieron una “intervención federal” en los días previos. A la 1 p.m. el viernes, el subsecretario de trabajo, Alfredo Domínguez Marrufo, y el representante federal del estado de Tamaulipas, José Ramón Gómez Leal, quienes fueron enviados personalmente por el presidente Andrés Manuel López Obrador (conocido como AMLO) del oficialista Movimiento Regeneración Nacional (Morena), sostuvieron una rueda de prensa para pedirles a los trabajadores que aceptaran “una prórroga de 10 días o más” para seguir las negociaciones y “que evite un procedimiento de huelga que podría llegar a consecuencias inesperadas”.

Huelga empieza 'oficialmente' en Parker Industrial (crédito: Abigail Juarez)

Dado que ya ha habido soldados de la Marina y policías fuertemente armados intimidando a los trabajadores en los piquetes, esta advertencia de los representantes federales necesita ser tomada como una advertencia seria y legal del Gobierno de AMLO contra los trabajadores. Los trabajadores han presuntamente comenzado a organizar redes de autodefensa para protegerse, según entra la huelga a su tercera semana.

El jueves, una planta anunció que cerraría sus puertas y dejaría a 1.700 trabajadores y sus familias sin sustento. Luego, la gerencia y los líderes sindicales en una docena de plantas encerraron a los trabajadores dentro el viernes, rehusándose a reconocer el comienzo “oficial” de la huelga. Algunos gerentes presentaron documentos ilegales a los trabajadores provistos por la junta de conciliación de Matamoros para mantenerlos dentro. Los oficiales sindicales alegaron en el momento que “no podían hacer nada” y defendieron la acción de las empresas.

Al mismo tiempo, los trabajadores en Estados Unidos y Canadá han confirmado al Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS que la huelga está causando bajas de autopartes por toda la industria.

El viernes, la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Matamoros advirtió a las autoridades gubernamentales que la huelga le costaría a la economía de la ciudad un total de US$6 millones en pérdidas por mes. No obstante, luego de la primera semana de paro, la Asociación Index de Maquiladoras de Matamoros reportó que las empresas habían perdido más de $100 millones en ingresos. Asimismo, los comentaristas en los medios han señalado que el pago del bono y del aumento salarial no superaría los US$200 millones para todo el año.

Tales cifras reflejan la enorme extracción de ganancias por parte de las corporaciones transnacionales. Cientos de millones de dólares son encauzados a los bolsillos de sus ejecutivos e inversionistas financieros con el sello de aprobación del Gobierno en la forma de enormes regalos fiscales, propiedades y represión policial-estatal.

Bernardo, un trabajador en paro, le comentó al WSWS, “Ellos [las empresas] también están perdiendo más de lo que estamos pidiendo. Eso me dice que tienen dinero para pagar, solo quieren tenernos en la miseria”. También advirtió a sus compañeros obreros, “Cabe mucha posibilidad de que el Gobierno federal nos esté traicionando… Si usan fuerza federal en contra de nosotros la cosa se va a poner muy fea. Al poner federales en nuestra contra sería como [un] problema para una revolución”. Luego expresó apoyo a luchar por una huelga general por toda América del Norte para enfrentar las amenazas de las empresas y el Gobierno —“sería un golpe duro a los corporativos”—.

En Estados Unidos, en medio de una censura casi total de la huelga de Matamoros por la prensa internacional, el Gobierno de Trump sigue cultivando su base de apoyo fascistizante y dictatorial por medio de su demagogia antimexicana y racista. Utilizando las mismas tácticas de chivo expiatorio, los sindicatos canadienses y estadounidenses están trabajando horas extra para socavar el crecimiento de la solidaridad de los trabajadores de toda América del Norte.

En una conferencia de prensa el viernes por la mañana, Jerry Dias, el líder del sindicato automotor canadiense Unifor, anunció un boicot de automóviles de General Motors ensamblados en México. Este es un ataque directo contra los trabajadores automotores mexicanos. Produciría pérdidas laborales en México y por toda América del Norte, con GM indicando que hay “más de 60 empresas de autopartes basadas en Ontario [Canadá] que suministran la producción en México”.

Contrario al nacionalismo de los sindicatos, los trabajadores en EUA y Canadá están llamando a avanzar su propia solución internacional a la crisis del sistema capitalista. Un trabajador automotor en Oshawa, Canadá, denunció a Dias al Boletín de los Trabajadores Automotores del WSWS por “fomentar el odio y la oposición hacia los mexicanos”.

“Es obvio que se han dado órdenes de dividir para que no apoyemos su causa”, dijo. “¡Las empresas, los sindicatos y la prensa están todos exponiéndose por lo que son! Entre más crezca esto que sucede en México, tanto más expondrá sus intenciones corruptas”.

El 16 de enero, grupos de poder enviaron a la abogada laboral y activista vinculada a Morena, Susana Prieto, para que interviniera. Se ganó inicialmente la confianza de los trabajadores expresando apoyo por su huelga y fingiendo empatía por su odio hacia los abusivos sindicatos y gerentes; sin embargo, se ha dedicado a sofocar y confundir la iniciativa independiente de los trabajadores —declarándoles que no pueden librarse del sindicato, creando ilusiones en que una “intervención federal” beneficiará a los trabajadores, y socavando el trabajo que los comités independientes de base estaban haciendo, de comunicarse democráticamente con sus compañeros trabajadores y decidiendo sobre los pasos a seguir—.

El viernes en la mañana, Prieto les insistió a los trabajadores que no previnieran que las empresas se llevaran maquinaria antes del estallido “oficial” de la huelga y que se alistaran para acatar una prórroga de la huelga si el sindicato la ordenaba. Prieto exhortó desesperadamente, “este no es el momento para pelearse con sus delegados [sindicales]” y les mintió a obreros escépticos que “los delegados no son más que obreros como ustedes… con una licencia para representar”.

Los trabajadores necesitan rechazar el camino propuesto por Prieto dentro de la camisa de fuerza de apelar a la corrupta burocracia sindical y al Gobierno burgués de AMLO, cuya única respuesta a cualquier desafío a los intereses capitalistas que defiende será reprimirlo con violencia.

Por el contrario, los trabajadores matamorenses deben seguir desarrollando su fuerza independiente por medio de sus comités de huelga aún incipientes. Los trabajadores son los que llevan la iniciativa: están sacudiendo toda la industria automotriz norteamericana. Pueden consolidar su fuerza formando un comité de huelga para toda la ciudad con representantes de las propias bases en cada planta para asumir el control completo de la lucha y apelar a sus hermanos y hermanas de clase en Estados Unidos, Canadá y más allá.

Los trabajadores que deseen formar una estrategia internacional común deben contactarnos por correo electrónico a autoworkers@wsws.org o nuestra página de Facebook para tomar estos pasos cruciales. Para más información sobre el mitin del 9 de febrero en Detroit, visita wsws.org/auto.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 26 de enero de 2019)

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