El sindicato de maestros de Los Ángeles sigue demorando la huelga mientras continúan las negociaciones

por Dan Conway
8 octubre 2018

Más de un mes después de la votación a favor de hacer huelga entre los maestros de Los Ángeles, el sindicato Maestros Unidos de Los Ángeles (UTLA, sigla en inglés) está arrastrando las negociaciones con las autoridades del distrito.

Los maestros siguen esta batalla de contrato con gran interés en todo el país. Una huelga de los maestros de Los Ángeles se convertiría en un significante foco de resistencia en medio de una serie de huelgas y protestas en curso por parte de maestros y empleados escolares en todo el país. Además, representaría un importante contraataque contra el movimiento de privatización de escuelas que avanzan los multimillonarios, especialmente dado que Los Ángeles tiene más escuelas concertadas que cualquier otro distrito del país.

Sin embargo, el UTLA está haciendo todo en su alcance, incluso utilizando las restricciones de las leyes de negociación de los empleados públicos, ya sea para evitar que ocurra tal huelga o, al menos, para retrasarla el mayor tiempo posible. Esto solo garantiza que cualquier huelga se lleve a cabo enteramente dentro de los términos de la administración y se mantendrá aislada y contenida.

El 1 de septiembre, más del 83 por ciento de los 33.000 maestros que trabajan en el distrito escolar unificado de Los Ángeles participaron en la votación de autorización de huelga del UTLA, otorgando un mandato de huelga del 98 por ciento. La votación se produjo después de que el sindicato había estado negociando con el distrito durante más de 17 meses. Los maestros mismos, en ese momento, habían estado trabajando sin contrato durante más de 13 meses. Aunque la votación de autorización de huelga fue a favor, una huelga real ocurriría enteramente a discreción del propio UTLA en lugar de las bases magisteriales.

La votación de autorización de huelga había sido precedida por el nombramiento de un mediador estatal de la Junta de Relaciones de Empleo Público de California el 9 de agosto. Bajo los términos de los Estatutos Laborales de California, un mediador estatal puede ser designado después de la declaración de un punto muerto entre el sindicato y el distrito. La primera sesión de mediación, sin embargo, no tuvo lugar hasta el 30 de septiembre. Una segunda sesión de mediación tuvo lugar el 3 de octubre.

En el momento en que se declaró el punto muerto, la propuesta de UTLA al distrito incluía un aumento salarial del 6,5 por ciento retroactivo al 2016, mientras que la oferta del distrito en ese momento era un aumento del dos por ciento cada año durante los tres años del contrato. Los dos aumentos propuestos fueron abismalmente bajos y no harían nada para aliviar las dificultades sociales que enfrentan los maestros de Los Ángeles.

El alquiler mensual promedio en Los Ángeles ahora es de $2.784 por mes o más del 60 por ciento del ingreso promedio antes de impuestos de un maestro. Este mes de abril, la revista Forbes calificó a Los Ángeles como la peor ciudad del país para inquilinos, superando a San Francisco por primera vez.

La mayoría de los maestros no pueden sobrevivir con sus salarios actuales y, a menudo, recurren a un segundo o incluso tercer empleo para llegar a fin de mes. Un artículo de agosto en la revista Atlantic encontró que más del 10 por ciento de todos los anfitriones de Airbnb en todo el país eran maestros de primaria hasta preparatoria. Esto se compara con menos del dos por ciento de la población total en edad de trabajar. La investigación descubrió que esos maestros ganaban un promedio de $6.500 por año a través del servicio.

Un profesor de Los Ángeles habló con el World Socialist Web Site sobre sus experiencias en el aula.

"Me resulta difícil porque no tenemos suficientes recursos", dijo. "Se nos asigna una caja de papel para impresora por un período de cinco meses. Esto no es suficiente para enseñar un idioma extranjero porque el aprendizaje de un idioma requiere mucha práctica escrita. En un período de cinco meses, uso por lo menos dos y media cajas de papel.

“Además, tenemos una enfermera una vez a la semana. Cuando el estudiante está enfermo y la enfermera no está allí, el estudiante necesita aguantar y lidiar con eso.

“Siento que mis colegas y yo trabajamos muy duro en la educación de nuestros estudiantes. Honestamente, no ganamos suficiente dinero para mantenerse al paso de la inflación. Muchos maestros necesitan trabajar un segundo trabajo para sobrevivir. Por ejemplo, estoy entrenando a equipos en dos deportes este año para llegar a fin de mes. También estaba buscando tiendas de abarrotes, pero no he tenido suerte en conseguir una entrevista porque la mayoría de las tiendas de abarrotes están buscando a adolescentes a los que puedan pagar una tarifa más baja".

Inmediatamente antes del inicio de la primera sesión de mediación el viernes pasado, el superintendente del distrito (LAUSD), Austin Beutner, reveló los términos de un nuevo contrato para el Los Angeles Times, que incluía un aumento salarial del seis por ciento compuesto por un aumento del tres por ciento en el primer año del contrato seguido por un aumento salarial del tres por ciento en el segundo año dependiendo de la salud financiera del distrito. La propuesta de Beutner también incorpora reducciones en el tamaño de las clases en 15 escuelas secundarias y 75 escuelas primarias, sólo un diez por ciento de las escuelas en el LAUSD.

Beutner escribió: "La oferta de hoy para los maestros del distrito de Los Ángeles demuestra nuestro compromiso al ayudar a los estudiantes más necesitados. Nuestra oferta crea un camino para que el distrito de Los Ángeles y el UTLA eviten una huelga que perjudique a los estudiantes y familias más vulnerables de Los Ángeles". De hecho, los maestros de Los Ángeles tienen un enorme apoyo en la clase trabajadora. Una encuesta realizada por USA Today e Ipsos Asuntos Públicos encontró que incluso los padres afectados por la serie de huelgas en todo el país la apoyan contundentemente.

El UTLA dijo que las propuestas de Beutner eran insultantes, en contraste con sus propias demandas totalmente inadecuadas, y criticó al superintendente por ponerse en contacto con el Times para presentar las propuestas en lugar de hablar primero con el sindicato. El miércoles 3 de octubre, el UTLA respondió a la provocación en una conferencia de prensa, anunciando la publicación del calendario profesional de Buetner de mayo a septiembre de este año, en el que se enumeran los contactos regulares con defensores destacados de la privatización escolar.

Hasta este punto, el sindicato se ha reunido con el distrito dos veces en mediación y no ha podido llegar a un acuerdo. Una tercera sesión de mediación está programada para el 12 de octubre.

Bajo la ley de California, si un mediador designado por el estado no puede llegar a una resolución dentro de los 15 días posteriores a la designación, se puede designar un panel de investigación, que no comenzará su trabajo hasta un máximo de cinco días después de eso. En ese momento, el panel de investigación tendría hasta diez días para reunirse con representantes del distrito y el sindicato. En otras palabras, el proceso de "investigación de los hechos" puede llevar hasta 30 días antes de que se realice una huelga.

El hecho de que un panel de investigación no haya sido creado solo indica que el sindicato está haciendo todo lo posible para prevenir una huelga en Los Ángeles en los próximos meses. El objetivo de la demora de la huelga es evitar una posible vergüenza para los demócratas antes de la elección de mitad de período del 8 de noviembre. El UTLA está respaldando fuertemente a los demócratas en la élite establecida del partido, incluyendo a Gavin Newsom para gobernador.

En un mitin de mayo patrocinado por la UTLA, el presidente del sindicato, Alex Caputo-Pearl, dijo a los 12.000 maestros reunidos que "lo más importante que podemos hacer ahora es asegurarnos de que Gavin Newsom se convierta en el próximo gobernador de California".

Esto a pesar del historial del gobernador demócrata de California, Jerry Brown, quien ha llevado a cabo recortes implacables en la educación desde que asumió el cargo.

En un paso provocativo diseñado para intimidar a los maestros, un reciente manual de la huelga publicado por UTLA en su sitio web establece que los maestros tendrían que asumir las cargas financieras de cualquier huelga. En el último manual de huelga publicado por UTLA, una parte de la sección de Preguntas y Respuestas señala que los maestros no recibirán pago por huelga, en lugar de eso, serán elegibles después de 10 días para “préstamos modestos con bajo interés garantizados por el fondo de huelga de UTLA”.

De manera similar, si una huelga dura más de un mes, el manual especifica que los maestros serán responsables de cubrir el costo de su propio seguro de salud.

La última vez que los maestros de Los Ángeles se declararon en huelga fue en 1989. Con un promedio de $1.000 en cuotas sindicales que han pagado cada año, por educador, los maestros tienen todo el derecho de preguntar por qué han estado pagando al sindicato durante los últimos 30 años. El sindicato les está diciendo a los maestros que no recibirán un solo centavo del "fondo de huelga" del sindicato si llevan a cabo la huelga.

La única forma de avanzar para los maestros de Los Ángeles es conducir la lucha en sus propios términos, contra los sindicatos y el Partido Demócrata. Esto implica la creación de comités de base en conjunto con maestros en todo California y en todo el país.

Los maestros deben insistir en que todas las reuniones entre el sindicato, las autoridades del distrito y los mediadores designados por el estado se transmitan en vivo por Internet. Los maestros deben exigir un aumento de al menos el 30 por ciento para asegurar un nivel de vida decente en la ciudad de Los Ángeles. Deben exigir que las escuelas proporcionen suministros adecuados para todos los estudiantes, incluyendo libros de texto actualizados, suministros de papel, instrumentos de escritura y todas las ayudas de instrucción electrónicas necesarias. El tamaño de las clases debe reducirse a un máximo de 20 alumnos por aula y esto, a su vez, debe lograrse por medio de la contratación de una cantidad proporcional de maestros de escuelas públicas calificados. Además, una moratoria completa sobre la creación de nuevas escuelas concertadas debe hacerse efectiva de inmediato.

Más importante, los maestros en Los Ángeles deben vincular sus luchas con los maestros en todo el estado y en todo el país. Deben organizar reuniones en línea para coordinar sus luchas a través de las redes sociales y deben estar dirigidas contra el Estado en sí, que falsamente afirma que no hay dinero para la educación básica, mientras que un pequeño puñado de oligarcas sigue atesorando cientos de miles de millones en riqueza privada.

Instamos a los maestros a ponerse en contacto con el World Socialist Web Site para ayudar a llevar adelante esta lucha.

(Publicado originalmente en inglés el 6 de octubre de 2018)