Los niños migrantes siendo separados de sus padres llenan los centros de detención de EUA

por Trévon Austin
2 junio 2018

Según cifras del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), el número de niños inmigrantes bajo custodia del gobierno de Estados Unidos ha crecido un 21 por ciento en el último mes. El martes, el HHS declaró que tenía a 10.773 niños migrantes bajo su custodia, comparado a 8.886 en abril.

El aumento en las detenciones de niños resulta de una nueva política anunciada el mes pasado por la Administración de Trump. El Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) están uniendo fuerzas para enjuiciar penalmente a todos los inmigrantes indocumentados que crucen la frontera suroeste y quitarles sus hijos, deteniéndolos de forma separada como medio de intimidación a cualquier persona que busque refugio en los EUA. Hablando sobre la política de "tolerancia cero", el fiscal general Jeff Sessions dijo que todos los inmigrantes que crucen la frontera enfrentarán un proceso penal y hasta seis meses de prisión, y los niños serán enviados a las instalaciones juveniles del HHS.

Las cifras de HHS no distinguen entre menores que llegan sin un padre y aquellos que están separados de sus madres y padres después de cruzar la frontera. Sin embargo, un funcionario de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) testificó en una audiencia de una comisión del Senado la semana pasada, diciendo que 638 adultos fueron remitidos para su enjuiciamiento entre el 6 y el 19 de mayo y trajeron con ellos 658 niños.

De acuerdo con funcionarios de inmigración, hubo un aumento del 200 por ciento en aprehensiones fronterizas en marzo en comparación con el mismo mes del año pasado. Los agentes detuvieron a miles de inmigrantes indocumentados, la mayoría de ellos familias o niños viajando solos desde América Central. Huyendo de la violencia y la devastación causadas en la región por un siglo de guerras e intervenciones imperialistas estadounidenses, buscan asilo en los Estados Unidos, solo para ser tratados como criminales.

Margaret Huang, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos, dijo a NPR, "Estos son niños que ya han sufrido el trauma de la violencia y la persecución en sus países de origen y el camino arduo en busca de seguridad.”

Mientras que la Administración de Trump pone a más niños migrantes bajo custodia, a menudo encarcelados a cientos de kilómetros de distancia de sus padres, ha aumentado el tiempo de detención para esos niños. Las últimas cifras del HHS indican que el tiempo en que los niños pasan en instalaciones para menores ha aumentado a 57 días en los últimos meses, en comparación con los 51 días del año pasado.

El Gobierno estadounidense tiene alrededor de 100 cárceles federales en 14 estados, designadas oficialmente como "refugios" para albergar a migrantes juveniles. Actualmente, esos refugios están al 95 por ciento de capacidad, según un funcionario del HHS, y la agencia se está preparando para agregar miles de nuevos espacios para camas en las próximas semanas. Un proveedor de cuidado que trabaja con el DHS le dijo al Washington Post que el número de camas disponibles para detención prolongada se ha duplicado, a casi 600, desde mayo de 2016. El HHS también ha considerado la posibilidad de albergar niños en bases militares, pero considera que la medida es una "última opción".

Las condiciones que enfrentan los niños migrantes en estos centros de detención quedaron claras con un informe de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) que detalla los abusos rutinarios que los menores enfrentan bajo custodia, incluyendo abuso sexual y la privación de alimentos, agua y atención médica.

Según el HHS, la agencia generalmente libera a la gran mayoría de los niños y se los entrega a un patrocinador. En 2017, el HHS tomó la custodia de más de 40.000 niños migrantes, y la Oficina de Restablecimiento de Refugiados dijo que liberó al 93 por ciento a patrocinadores adultos. En la mitad de esos casos, el patrocinador adulto era uno de los padres del niño, y en otro 40 por ciento eran parientes adultos cercanos. Pero en los últimos seis meses, el porcentaje de niños migrantes detenidos sin un patrocinador aumentó un 10 por ciento, frente al 7 por ciento en 2017.

Mientras que crezca el número de niños enviados a refugios, los defensores de los inmigrantes dicen que un nuevo acuerdo de intercambio de información entre el HHS y el DHS podría conllevar un aumento en la detención de niños bajo custodia federal a largo plazo. El acuerdo, firmado el mes pasado, le da al DHS acceso a más información sobre patrocinadores potenciales y parientes de niños, incluyendo su estatus migratorio.

Los defensores dicen que el acuerdo mantendrá a más niños bajo custodia federal a largo plazo si los familiares se ven obligados a elegir entre recuperar a su hijo o enfrentar su propia deportación. En muchos casos, los patrocinadores son tías y tíos que quizás no tengan una relación cercana con el niño bajo custodia y puedan dudar poner en peligro el estatus migratorio de sus propias familias.

La política de separar a los niños de sus padres es una continuación de la Administración anterior. En 2016, más del 20 por ciento de los migrantes que cruzaron la frontera de forma ilegal enfrentaron cargos penales bajo la Administración de Obama. Durante el segundo mandato de Obama, el Gobierno enjuició a aproximadamente 70.000 migrantes por año, con miles de niños detenidos.

El autor también recomienda:

La pesadilla dentro de las cárceles para niños inmigrantes en Estados Unidos
[26 mayo 2018]

(Artículo publicado originalmente en inglés el 1 de junio de 2018)