Oxfam: la mitad inferior de la población mundial no recibió nada de la riqueza creada en 2017

por Niles Niemuth
24 enero 2018

Con la élite mundial y sus representantes políticos convergiendo en Davos, Suiza, para el Foro Económico Mundial esta semana, Oxfam publicó su informe anual sobre la desigualdad global, exponiendo el crecimiento histórico de la desigualdad social en el último año.

Casi todo el crecimiento de la riqueza global en 2017, el 82 por ciento, fue al uno por ciento superior, mientras que la mitad inferior de la población mundial, unos 3,8 mil millones de personas, no vieron nada en absoluto. El año pasado se produjo el mayor aumento en el número de multimillonarios a nivel mundial en la historia. El número de individuos con fortunas mayores a mil millones de dólares asciende actualmente a 2.043, con uno nuevo cada dos días.

Cada año, el informe de Oxfam revela una configuración política y económica cada vez más irracional e insostenible, en la que un puñado de élites se engulle la riqueza creada por el trabajo de miles de millones.

“En todo el mundo, nuestra economía del 1% está construida sobre la base de trabajadores mal remunerados, a menudo mujeres, a quienes se les pagan salarios de pobreza y se les niegan derechos básicos”, señala el informe. El año pasado, las mujeres proporcionaron $10 billones en trabajo de cuidado no remunerado en apoyo de la economía global, según datos citados por Oxfam.

Una encuesta reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) encontró que casi uno de cada tres trabajadores en países emergentes y en vías de desarrollo vive en la pobreza, y que esta cifra solo va en aumento. Aún más explotados están los 40 millones que fueron esclavizados en 2016, obligados a trabajar por nada como esclavos modernos en una serie de industrias que incluyen la recolección de camarón, costura de prendas de vestir y limpieza de edificios. La OIT estima que 25 millones de esclavos en todo el mundo son trabajadores forzados.

En el transcurso del año pasado, los multimillonarios del mundo vieron su riqueza aumentar en $762 mil millones, lo suficiente como para eliminar siete veces la pobreza extrema de la faz del planeta. De 2006 a 2015, el trabajador típico vio su ingreso promedio aumentar solo un dos por ciento al año. Esto fue eclipsado por un aumento anual del 13 por ciento en la riqueza de los multimillonarios.

En lugar de ser el resultado del trabajo duro de parte de los multimillonarios del mundo, el informe encontró que dos tercios de la riqueza de los multimillonarios es el producto de la herencia, el monopolio y el amiguismo. Se espera que las 500 personas más ricas del mundo entreguen $2,4 billones a sus herederos en las próximas dos décadas, una cantidad mayor que el PIB de la India.

Oxfam señala que los multimillonarios del mundo utilizan su riqueza y conexiones extremas para manipular las políticas públicas, aprovechar los acuerdos de privatización, obtener obsequios de recursos naturales y beneficiarse de exenciones de impuestos y lagunas para enriquecerse aún más a expensas del público.

Los súper ricos pueden evadir impuestos escondiendo su dinero en una red internacional de paraísos fiscales en el extranjero. De acuerdo con los datos contenidos en los Documentos filtrados de Panamá y del Paraíso, unos $7,6 billones están siendo protegidos de los impuestos. Un análisis de los datos realizado por el economista Gabriel Zucman encontró que los súper ricos están evitando $200 mil millones en impuestos a través del uso de paraísos fiscales.

Casi todos los países pueden reclamar un puñado de élites ricas que controlan suficiente riqueza para eliminar el hambre, la pobreza y todos los demás males sociales.

El informe descubrió que el hombre más rico de Nigeria, Aliko Dangote, gana lo suficiente en intereses de sus $13 mil millones en riqueza para sacar a dos millones de personas de la pobreza extrema. Al mismo tiempo que Dangote se ha convertido en una de las personas más ricas de la historia, la pobreza ha aumentado en Nigeria.

Los cuatro hombres más ricos de Indonesia poseían más riqueza en 2017 que los 100 millones de personas de abajo en el país insular más grande del mundo. Casi la mitad de la población del país, aproximadamente 133 millones de personas, continúa languideciendo en la pobreza.

Mientras tanto, en Brasil, un trabajador que gana el salario mínimo debe trabajar 19 años para obtener la misma cantidad que alguien en el 0,1 por ciento más alto de ese país en un solo mes.

Cuando se trata de la desigualdad social dentro de los llamados países desarrollados, los Estados Unidos están en una liga propia. En poco más de un día, un director ejecutivo típico en los Estados Unidos gana tanto como el trabajador promedio en un año. Las tres personas más ricas de los EUA poseen tanta riqueza como la mitad inferior de la población, aproximadamente 160 millones de personas.

Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, con sede en Seattle, se convirtió recientemente en la persona más rica de la historia mundial con un valor neto de $105,1 mil millones, que adquirió a espaldas de una fuerza de trabajo internacional altamente explotada de unos 300.000 empleados. Los trabajadores de Amazon en la India ganan apenas $233 por mes, mientras que los trabajadores en los EUA promedian menos de $13 por hora.

El fundador de Microsoft, Bill Gates, sigue de cerca a Bezos con $92,3 mil millones, mientras que Warren Buffett, director ejecutivo de Berkshire Hathaway, dice tener un patrimonio neto de $87 mil millones. La implementación de los recortes de impuestos firmados por el presidente Donald Trump a fines del año pasado solo acelerará el crecimiento de la brecha entre los niveles más altos y los más bajos.

La concentración cada vez mayor de tanta riqueza en tan pocas manos en detrimento de los miles de millones que trabajan todos los días solo para satisfacer sus necesidades básicas justifica la expropiación y la redistribución de las ganancias obtenidas ilegalmente de la plutocracia global.

En una sola instancia citada por Oxfam, costaría solo $2,2 mil millones elevar a los 2,5 millones de trabajadores de la confección vietnamitas a un salario digno. Esto es solo un tercio de la cantidad que se pagó a los accionistas en las cinco principales corporaciones del sector de la confección del país el año pasado.

(Artículo aparecido originalmente en inglés el 23 de enero de 2018)