Trece muertos y más de 80 heridos en ataque del Estado Islámico en Barcelona, España

por Alejandro López y Alex Lantier
21 agosto 2017

Al menos 13 personas fueron asesinadas y más de 80 resultaron heridas, 15 de ellas en estado grave, después de que una furgoneta atropellara a multitudes de personas en La Rambla, la calle peatonal más concurrida de Barcelona, el jueves por la tarde. Según el ministro del Interior de Cataluña, Joaquim Forn, “es muy posible” que el número de muertos aumente.

El Estado Islámico (EI) reivindicó la autoría del ataque. “Los perpetradores del ataque de Barcelona son soldados del Estado islámico y llevaron a cabo la operación en respuesta a los llamamientos para atacar a los Estados de coalición”, declaró la agencia de noticias Amaq de la milicia del EI.

La Rambla es una de los distritos más populares de la ciudad, con quioscos, vendedores de flores, actores callejeros, cafés, restaurantes, tiendas, pintores y otros artistas que lo convierten en un importante destino turístico. En el momento de la embestida, en temporada alta de turismo, La Rambla estaba colmada de gente.

Según la policía, la furgoneta condujo 530 metros de los 1,2 kilómetros de longitud del bulevar, el cual se extiende desde la plaza principal de Barcelona, la Plaça de Catalunya, hasta el monumento de Cristóbal Colón en el puerto. Minutos más tarde, las calles adyacentes fueron evacuadas por la policía, mientras cientos de personas se refugiaban en las puertas mientras otras corrían aterrorizadas.

Una testigo, Ellen Vercamm, le dijo a El País: “Íbamos en dirección a la Rambla cuando hemos visto el choque de una furgoneta blanca contra la gente. Hemos visto cómo la gente salía volando por el atropello. Y también a tres ciclistas que han salido volando”.

Otra testigo ocular, Rebeca, que trabaja en un hotel, le dijo a La Vanguardia: “Es trágico. He visto varias personas en el suelo atropelladas y la gente estaba corriendo y llorando... La furgoneta ha bajado por el centro arrasando con todo”. A eso de las seis de la tarde de ayer, manifestaba, “Ahora no podemos salir y nuestros huéspedes están nerviosos y llorando porque no saben dónde están algunos de sus familiares”.

La Rambla se convirtió ayer en un hospital de urgencia, con los heridos siendo tratados y las autoridades locales pidiendo a las personas de la ciudad que donen sangre.

El ataque del jueves en Barcelona es el sexto ataque de este tipo en Europa en los últimos 13 meses. También se han producido atentados en Niza (Francia), Estocolmo, Berlín, París y Londres en los que una persona atraviesa multitudes con un vehículo en zonas concentradas. En varios de estos ataques anteriores, los terroristas eran bien conocidos por las agencias de inteligencia. Formaban parte de un grupo más grande que operaba como una fuerza sustituta de las operaciones de cambio de régimen de las potencias estadounidenses y europeas en Libia y Siria.

Sin embargo, la identidad de los atacantes en España sigue siendo poco clara, aunque parece que un ataque coordinado ha tenido lugar. A lo largo del viernes, las fuerzas especiales de la policía realizaron operaciones grandes en todo Cataluña.

Justo después de que se produjera el ataque, el atacante fue identificado presuntamente como Driss Oukabir, un marroquí nacido en Aghbala que residía legalmente en España. Sin embargo, Oukabir, después de ver sus fotografías en los medios, llegó a la comisaría de policía de la localidad de Ripoll, donde vive, para denunciar el robo de sus documentos.

Oukabir todavía está bajo interrogatorio para aclarar por qué no informó sobre el robo antes, pero su hermano Moussa, de 18 años, ha sido nombrado como sospechoso en el robo de sus documentos.

Según la policía paramilitar de la Guardia Civil, la furgoneta utilizada en el ataque fue alquilada por Driss Oukabir en la localidad de Santa Perpetua de la Mogoda. La policía local de otro pueblo, Vic, a 70 kilómetros de Barcelona, dijo que encontraron un segundo vehículo que los atacantes podrían haber planeado utilizar como vehículo de escape. Temprano por la mañana, el escuadrón especializado en bombas buscaba abrir la furgoneta con robots controlados a distancia, temiendo que el vehículo estuviera equipado para explotar.

Dos hombres fueron detenidos, al parecer después de un enfrentamiento con la policía en un restaurante de La Rambla. Sin embargo, Josep Lluis Trapero, máximo funcionario de los Mossos d'Esquadra, la policía regional catalana, dijo que ninguno de los dos era el conductor de la furgoneta, y que éste todavía estaba suelto.

Otro incidente ocurrió cuando un automóvil blanco se saltó uno de los controles de la policía en Barcelona, atropellando a tres policías. Se reporta que hubo disparos mientras que el conductor huía de la escena.

También hay informes de que una explosión de gas en la aldea de Alcanar, que mató a una persona e hirió a 13 el jueves por la mañana, antes del ataque de Barcelona, pudo estar vinculada a los ataques terroristas subsecuentes.

En algún momento después de la una de la mañana del viernes, la policía anunció que había puesto en marcha una operación antiterrorista en la localidad de Cambrils. El gobierno regional catalán tuiteó llamados a los habitantes de la ciudad a permanecer en sus casas y no informar nada en las redes sociales.

La policía de Cambrils dijo más tarde que cinco sospechosos fueron asesinados. La policía afirmó que algunos de los muertos llevaban chalecos explosivos que podrían ser utilizados en ataques suicidas. Seis civiles fueron reportados como heridos por los “presuntos terroristas” antes del ataque policial.