El presupuesto de guerra de Trump se basa en reducir el gasto público

por Patrick Martin
28 marzo 2017

The budget proposes to increase spending on the military and homeland security by nearly $60 billion, while slashing spending on the environment and social programs.

El presupuesto presentado por el gobierno de Trump la semana pasada es un plan de contrarrevolución social. Propone un enorme aumento del gasto en operaciones militares y represión interna, también reduce los programas sociales en hasta un 30 por ciento y elimina directamente docenas de agencias y programas.

El documento trata solamente de los gastos discrecionales, fondos que deben ser asignados cada año por el Congreso, representando alrededor de una cuarta parte de los US$ 4 billones que el gobierno de EE.UU. gastará en el año fiscal que comienza el primero de octubre.

El presupuesto deja abierta a la suerte otros US$ 3 billones de gastos federales, que incluyen programas como Seguro Social, Medicare y Medicaid y cupones de alimentos, así como otros pagos por ley, tales como intereses sobre la deuda nacional.

El aumento en el gasto militar es mucho mayor que la propuesta inicial de la Casa Blanca el mes pasado. Después de las críticas de los belicistas del Congreso, como el senador John McCain; se propone que para el año 2018, ese presupuesto sea US$ 639 mil, en vez de los US$ 603 originalmente propuestos.

En lugar de la división 50 50 entre el gasto civil y el militar en la parte discrecional del presupuesto, tal como fue durante el gobierno de Obama, el nuevo gasto militar será casi las dos terceras partes del total, concentrados en la Administración de Veteranos, el Departamento de Seguridad Nacional, y las armas nucleares, parte del presupuesto del Departamento de Energía.

También hay una propuesta de US$ 2,6 mil millones para la construcción de una muralla a lo largo de la frontera suroeste de Estados Unidos, sólo una fracción del costo estimado en US$ 25 mil millones de este proyecto loco e inhumano.

El presupuesto de Trump propone la eliminación definitiva de 19 agencias gubernamentales, la mayoría de ellas seleccionadas por ideólogos ultraderechistas y fundamentalistas cristianos. Estas incluyen el Patrocinio Nacional de las Artes;el Patrocinio Nacional para las Humanidades; la Corporación de Servicios Legales, que presta servicios jurídicos a los pobres; la Corporación para la Radiodifusión Pública; AmeriCorps; y la Junta de Seguridad Química, que investiga los desastres industriales en la producción y transporte de productos químicos, incluyendo las explosiones de pozos de petróleo como el desastre del 2010 en el Golfo de México. La eliminación de todas estas agencias ahorra sólo US$ 3 mil millones, una cifra menor a la ayuda militar de EE.UU. a Israel.

Este es un presupuesto que promociona la muerte y destrucción de la vida. Se invierten miles de millones en la maquinaria de lmuerte del Pentágono a costa de los programas de alimentos, refugio, calefacción, atención médica y otros servicios vitales para la población de los Estados Unidos.

El rccorte más grande, US$ 5,8 mil millones, tiene que ver con en el presupuesto para los Institutos Nacionales de Salud, que financian una amplia gama de investigación biomédica por decenas de miles de científicos en medicina. La mayor reducción porcentual, 31 por ciento, corresponde a la Agencia de Protección Ambiental (EPA), donde se eliminarán 3.200 empleos y 50 programas, incluyendo todas las operaciones de limpieza de contaminación en los Grandes Lagos, Bahía de Chesapeake, Estrecho de Puget y Bahía de San Francisco. También se elimina la mitad del presupuesto de la EPA para investigación y desarrollo.

El Director de Presupuesto, Mick Mulvaney, declaró arrogantemente: "No se puede barrer con la corrupció y dejar a toda la gente. Por lo tanto, se me ocurre comenzar con la Agencia de Protección Ambiental." Y continuó, "El presidente quiere una EPA más pequeña. Piensa que se excede; y el presupuesto refleja eso".

El principal impacto de los recortes presupuestarios recaerá sobre los pobres en las zonas urbanas y rurales. Trump propone abolir el Programa de Asistencia de Energía para Hogares de Bajos Ingresos con sus US$ 3 mil millones al año para calentar hogares en el invierno; el Programa de Subvenciones para el Desarrollo de las Comunidades, con sus US$ 3 mil millones en desarrollo comunitario, vivienda asequible y ayuda a las personas sin techo; la Comisión Regional de los Apalaches, que promueve el desarrollo económico y la infraestructura comunitaria en esa región y la Autoridad Regional del Delta, que hace lo mismo en la región del delta del río Mississippi, de mayoría afroamericana.

Mientras que Trump ganó por enormes márgenes el voto popular en muchos de los empobrecidos condados rurales, su presupuesto elimina gran parte del gasto federal en esas áreas. Eliminaría el servicio de trenes de larga distancia de Amtrak y el Servicio Aéreo Esencial, que subsidia vuelos a pequeños aeropuertos rurales, y recortará US$ 500 millones del Departamento de Agricultura para conservación, disposición de desechos e infraestructura de agua en las zonas rurales de América.

Otros importantes recortes incluyen US$ 2,5 billones del Departamento de Trabajo en programas de capacitación laboral para personas mayores y jóvenes desfavorecidos, aunque que se incrementaría la financiación para el programa de Evaluación de Re-empleo y Elegibilidad, que revisa los reclamos de asistencia por desempleo y verifica la elegibilidad y que acosa a trabajadores desempleados y, con fines de lucro para el departamento.

Se rccortan unos US$ 10,1 mil millones del Departamento de Estado y la Agencia el Desarrollo Internacional (AID) estadounidense, principalmente eliminando todo el gasto en iniciativas mundiales de cambio climático, reduciendo drásticamente el apoyo a los refugiados y otras ayudas externas y limitando las contribuciones estadounidenses a las Naciones Unidas. La Cuenta de Emergencia para los Refugiados y la Asistencia para la Migración se eliminarían por completo.

El presupuesto también propone una privatización significativa, transfiriendo "la función de control de tráfico aéreo" de la Administración Federal de Aviación a una organización no gubernamental no especificada efectivamente bajo el control de las líneas aéreas.

El Departamento de Educación sufriría más de US$ 9 mil millones en recortes, incluyendo la "cancelación" de US$ 3,9 mil millones en las reservas de becas para estudiantes necesitados Pell Grant, eliminando US$ 2,4 mil millones en donaciones a los estados para capacitación de maestros y US$ 1,2 mil millones para programas después de la escuela. La Beca Federal de Oportunidades Educativas Suplementarias sería eliminada.

El departamento obtendrá el único aumento significativo en el gasto social bajo el presupuesto de Trump, pero esto tiene un propósito totalmente reaccionario: US$ 1,4 mil millones en nuevos gastos para escuelas charter, un programa de elección de escuelas privadas y subvenciones a distritos escolares para promover la adopción de coupones de subsidio Estos son programas que las familias podrían utilizar para pagar la educación en escuelas privadas, religiosas, charter e incluso online .

Una característica particularmente nociva del presupuesto es su ataque sistemático a la ciencia, lo que el Washington Post llamó "una interrupción sísmica en la investigación médica y científica financiada por el gobierno". Además de los US$ 6 mil millones de los NIH, la Fundacion Nacional para la Ciencia se clasifica bajo "otras agencias "que tendrán un recorte general de 9.8 por ciento. En agencia tras agencia los fondos para la investigación están identificados para los recortes del porcentaje más alto, particularmente si la investigación se liga de alguna manera con la ciencia ambiental o el estudio del cambio del clima.

La NASA sólo tiene un recorte significativo: eliminación de varios satélites que se colocarán en órbita terrestre para estudiar el planeta en que vivimos, porque podrían descubrir hechos incómodos sobre el calentamiento global y otros cambios climáticos. El documento del presupuesto no disimula el propósito de este cambio, declarando que la administración quiere que la agencia se centre en "la exploración del espacio profundo en lugar de la investigación centrada en la Tierra".

La versión final de este presupuesto para programas discresionales como él de programas obligatorios, variarà de estas propuestas de la Casa Blanca. Este es sólo un paso inicial en un sórdido proceso de negociaciones entre legisladores de los partidos Republicano y Demócrata, particularmente en el Senado, donde al menos ocho del Partido Demócrata deben votar con los del Partido Republicano para lograr los 60 votos necesarios.

Aunque el Partido Demócrata rechaza a la mayoría de los recortes, su postura, como el documento de la Casa Blanca, representa una apuesta inicial. Existe un apoyo sustancial en el Partido Demócrata a muchos de los recortes propuestos, particularmente en las regulaciones ambientales, así comoen la promoción de escuelas charter y privadas.

Más importante, bajo Obama el Partido Demócrata se ofrecíó a recortal la pensión de Seguridad Social a través de medidas tales como recalcular las provisiones de costo de vida, y decretó recortes importantes en el reembolso de Medicare a través de Obamacare. Tales medidas seguramente se plantearán cuando las negociaciones presupuestarias dicutan los programas obligatorios.