Terremotos masivos sacuden el litoral chileno

por Cesar Uco
9 octubre 2015

Al menos 11 personas murieron y más de un millón se vieron obligadas a abandonar sus hogares cuando un terremoto de magnitud 8,4 que duró más de tres minutos sacudió la costa del Pacífico de Chile alrededor de las 8 de la noche hora local del miércoles. El epicentro fue Ilapel, Coquimbo, ubicado 275 Km. al noroeste de Santiago. En menos de una hora del gran terremoto, hubo cinco réplicas en la misma zona geográfica, de magnitud 5,7 a 6,4 en la escala de Richter.

En el día del sismo, hubo tres terremotos anteriores de magnitud 4,6 a 5,0. Estos ocurrieron en otro epicentro cerca de la ciudad norteña de Tarapacá. En los últimos 13 días, 19 terremotos de magnitud 4 o más se han registrado a lo largo de la región costera de Chile, que abarca desde Tarapacá en el norte hasta Bio-Bio, situada al sur de Santiago. Un terremoto se registró en Comodoro Rivadavia, Argentina, cerca de la región de la Patagonia, y otra en Moquegua, Perú, cerca de la frontera con Chile.

Con la excepción de dos de los terremotos, todos los epicentros ocurrieron en alta mar y a menos de 30 Km. de profundidad. Los cuatro últimos se produjeron a una profundidad de unos 15 kilómetros.

El diario chileno La Tercera informó: “Olas de hasta cinco metros han afectado a las costas de la cuarta región. Miles de personas evacuaron las zonas cercanas al mar en 14 regiones del país. Hubo problemas viales e inundación de calles. En Tongoy, las olas ingresaron 500 metros y dejo aislada una parte de la península a una hora de Coquimbo.”

Residentes de Valparaíso informaron que el ejército había ocupado el puerto y obligado a la gente a trasladarse a terreno elevado. Un pandemonio surgió cuando se formaron líneas de automóviles cuesta arriba, con niños llorando y turistas paralizado por el miedo.

El WSWS entrevistó por teléfono la noche del miércoles a un joven músico de Valparaíso, Rafael. Él dijo: "Muchas personas se preocupan de que no se les permitirá regresar a sus casas y tendrán que pasar la noche en las colinas de los alrededores".

"El estado de ánimo general es de confusión y malestar por la forma que el ejército se está comportando", añadió. "Cada vez que hay un temblor, activan sirenas y el ejército toma control de las calles y las principales avenidas; poniendo en práctica técnicas de control de multitudes".

Rafael informó que el mar se había elevado en Viña del Mar, pero que los ricos de la ciudad balneario no fueron afectados porque el agua entra a través del estuario de Marga Marga.

"Los más afectados", dijo Rafael, "son los pequeños pueblos de pescadores, ya que, a diferencia de Viña del Mar, carecen de infraestructura de protección". Entre éstos están las caletas Concón y Reñaca, cerca de Valparaíso, donde el océano inundó las calles.

Rafael también informó que "había una sensación de invasión de la privacidad" cuando el gobierno utilizó las redes de telecomunicaciones y accedió directamente todos los teléfonos celulares para ofrecer advertencias presidenciales de tsunamis. “En cuestión de minutos, recibí docenas de mensajes del gobierno", dijo.

El gobierno encabezado por el Partido Socialista de la presidenta Michelle Bachelet, quién enfrenta cargos de corrupción, bajos índices de aprobación y una rápida desaceleración de la economía, es muy consciente de que un desastre natural tiene el potencial de desencadenar una intensa agitación social.

Bachelet era presidente en febrero de 2010, cuando un terremoto de magnitud 8,8 y un posterior tsunami en la parte central de Chile mataron a más de 500 personas y destruyeron 220.000 hogares. La catástrofe aumentó las tensiones políticas y sociales en medio de duras recriminaciones contra el gobierno por levantar prematuramente una alerta de tsunami y decirle a la gente que era seguro regresar a sus hogares costeros, así también como sus esfuerzos inadecuados de ayuda.

En las elecciones de ese año, el candidato de la Concertación de Bachelet, el demócrata cristiano Eduardo Frei, perdió ante el multimillonario Sebastián Piñera de la derecha, trayendo de vuelta al poder por primera vez en 20 años a los herederos de la dictadura de Pinochet.

También afectada por el terremoto del miércoles fue la producción de cobre, un sector fundamental de la economía de Chile. Dos de las principales minas de cobre operadas por Codelco en Antofagasta fueron cerradas a raíz del terremoto, lo que elevó brevemente el precio del cobre en los mercados mundiales.

Chile depende mayoritariamente de las ventas de cobre a China, que ha caído en picada. En el día del terremoto, el diario chileno Mercurio llevó el siguiente titular: “Baja del precio del cobre provoca histórica caída en utilidades de mineras”.

La semana pasada, la burocracia de la CTC (Confederación de Trabajadores del Cobre) suspendió una huelga de 22 días contra el gigante estatal Codelco por 45.000 trabajadores del cobre, que trabajan para un contratista,. Estos reciben sólo el 70 por ciento de los salarios de los 20.000 trabajadores en planilla de Codelco, y también menos beneficios. El sindicato suspendió la huelga sin haber ganado una sola demanda, diciendo que iban a volver a la mesa de negociaciones.

La huelga es parte del creciente conflicto social que enfrenta la clase obrera contra el gobierno liderado por el Partido Socialista, lo que indica un cambio drástico en el resurgimiento de la lucha de clases en Chile.

En el 2013, una huelga de un año por cientos de miles de estudiantes de secundaria y universitarios socavó el gobierno del derechista presidente Piñera, ayudando a que Bachelet regrese al poder.

Chile se encuentra en el límite sureste de lo que se llama el "cordón de fuego" que rodea al Océano Pacífico, donde los terremotos y las erupciones volcánicas son frecuentes. Se inicia en el extremo sur de Chile y se extiende por la costa de las Américas hasta llegar a Alaska, continuando a lo largo de la costa del Pacífico de Asia. Junto a la costa chilena, las otras áreas notoriamente peligrosas son la falla de San Andrés en California y la isla de Japón.

Lo que es notable acerca de la serie de temblores que golpearon a Chile en las últimas dos semanas es que se llevaron a cabo a lo largo de 2.000 kilómetros de costa chilena.

Chile es uno de los países más vulnerables a los terremotos porque justo frente a sus costas, la placa tectónica de Nazca se hunde bajo la placa Sudamericana. A través de decenas de millones de años este proceso creó los Andes, la cadena montañosa más larga del mundo, la segunda más alta después del Himalaya, que corre en paralelo al Océano Pacífico a lo largo de Chile, Perú, Ecuador y Colombia.

El peor terremoto en la historia tuvo lugar en la sureña ciudad chilena de Valdivia en 1960, el cual mató a más de 5.000 personas. Alcanzó una magnitud de 9,5 en la escala de Richter, lo que equivale a 178 giga-toneladas de poder y comparable a 1.000 bombas atómicas explosionando al mismo tiempo.