Festival Internacional de Cine de Toronto 2014—Parte 6

Tigres y crimen financiero global: "¡Tenemos un muy mal sistema!"

por David Walsh
27 octubre 2014

Este es el quinto de una serie de artículos dedicados al reciente festival de cine de Toronto (septiembre 4-14) La Parte 1 fue publicada el 24 de septiembre de la Parte 2 el primero de octubre , la Parte 3 el 8 de octubre, Parte 4, el 14 de octubre y Parte 5 el 17 de octubre. [Traducción de Marya Luna]

El director bosnio Danis Tanović está demostrando ser uno de los cineastas más interesantes y caritativos de este tiempo. Sus últimas tres películas, Circo Colombia [Cirkus Columbia (2009)], Un episodio en la vida de un chatarrero (An Episode in the Life of an Iron Picker, 2010) y ahora, Tigres [Tigers], todas miran las condiciones actuales con honestidad y un cierto grado de comprensión social.

La nueva película se centra en un escándalo que continúa hoy en día y que ha durado por lo menos cuatro décadas, la comercialización de las fórmulas lactantes para las madres en los países pobres, lo que ha causado un enorme sufrimiento y muerte. La lactancia materna es más saludable para los niños [sin embargo, estas madres son manipuladas a usar la fórmula de bebés que ellos producen], pero en los países donde no hay agua limpia disponible, el mezclar agua contaminada con substitutos de leche es muy riesgoso.

En 1977 un boicot fue lanzado contra la compañía gigante con sede en Suiza, Nestlé, por esta razón. Aun después de que la Organización Mundial de la Salud presentó un Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna en 1981, las empresas continúan violando sistemáticamente las reglas, según los críticos.

Un informe de Salvemos a los Niños en el 2013 sostiene que "95 bebés podrían salvarse cada hora, u 830 mil al año, si las madres de todo el mundo dieran a sus bebés su leche materna inmediatamente después de dar a luz" (Sydney Morning Herald). Un gran número de grandes empresas, entre ellas Nestlé, Danone, Mead Johnson, Abbott, Friso y Enfamil, están acusadas de prácticas de comercialización corruptas, incluyendo el soborno de los trabajadores de salud y hasta el darles a las propias madres muchos regalos para convencerlas usar sus productos.

Según Salvemos a los Niños en Pakistán, "una quinta parte de los profesionales de salud encuestados dijeron que habían recibido regalos de los representantes de las empresas BMS [productoras de substitutos de leche materna]". En China, la investigación de la organización caritativa, encontró que “una cuarta parte de las madres encuestadas dijeron que habían recibido regalos, en su mayoría de los representantes de las empresas BMS" y un 40 por ciento “de las madres entrevistadas dijeron que habían sido contactadas directamente por los representantes de las empresas de alimentos para bebés".

En realidad no hay ninguna ambigüedad aquí. Este es un caso de enormes conglomerados que se aprovechan de las capas más vulnerables de la población mundial para hacerse de enormes ganancias. La fórmula de leche para bebés es un negocio de $25 mil millones.

Tigres

El drama en Tigres, está basado en una historia verdadera sobre los dilemas morales y económicos de las personas atrapadas en la estrategia de las empresas. El tema de la película es bastante simple. Un productor (Danny Huston) y un director (Khalid Abdalla), quieren hacer una película sobre el asunto; y el abogado de los que financian la película escuchan a Ayan (Emraan Hashmi), un joven ex vendedor de Pakistán quien relata sus experiencias de venta de fórmula infantil. Ayan tiene que convencer a los productores de la película, y al abogado en particular, que está diciendo la verdad porque de otro modo las corporaciones los destruirán en un tribunal.

La historia comienza doce años antes. Poco después de su matrimonio con Zainab (Geetanjali), Ayan consigue un trabajo en Lasta, una empresa multinacional. Durante el entrenamiento, a los nuevos empleados se les enseña a gruñir como tigres (y llevar a cabo negocios con la misma crueldad). Ayan pronto utiliza su carisma y su habilidad para persuadir a los médicos y a otros para que recomienden los productos de Lasta. Se convierte en un vendedor estrella. Sus sueños de riqueza y comfort parecen a punto de hacerse realidad.

Sin embargo, uno de los médicos con quien ha hecho amistad, Faiz (Satyadeep Misra), regresa de Karachi con noticias alarmantes. "Quiero mostrarte algo", le dice a Ayan, conduciéndolo a una sala de niños enfermos. Como las notas de la película explican, Faiz le confía a Ayan un terrible secreto: "La mayoría de mis pacientes no tienen acceso a agua limpia. Mezclan la fórmula infantil con agua sucia y se le la dan a sus bebés, que les produce diarrea. O porque la fórmula es muy cara, para hacerla rendir más, la diluyen y sufren de desnutrición. La alimentación de pecho les pasaría a los bebés las inmunidades naturales, pero las madres son persuadidas a utilizar la fórmula en vez de darles pecho. Estos bebés están muriendo a causa de la obra de Ayan".

Horrorizado, Ayan finalmente renuncia a su trabajo y crea, al principio, una campaña de un solo hombre contra las prácticas de Lasta. Esta es una empresa muy grande, que tiene mucho que perder, con fuertes conexiones con los políticos locales e incluso las fuerzas militares. La familia de Ayan enfrenta la ruina, su vida es amenazada y que termina en la cárcel temporalmente ("Media ciudad te está buscando"). Finalmente se une a activistas que se oponen al fraude de la fórmula infantil. Un equipo de televisión está filmando un documental y lleva a Ayan a Alemania para su promoción. En un momento de debilidad y miedo, Ayan comete un error grave que pone en peligro el proyecto.

Tanović, como explica en la conversación a continuación, comenzó a trabajar en este proyecto en el 2006, cuando hizo un viaje a Pakistán y vio por sí mismo que los bebés aún estaban muriendo. La financiación inicial del caso sobre esta situación fracasó gracias a la presión de las corporaciones. Afortunadamente, otras vías de apoyo se abrieron.

La película de Tanović es sincera y está bien hecha. Los actores son eficaces y obviamente dedicados. Emraan Hashmi es una estrella de cine de la India, que ha aparecido principalmente en comedias ligeras (aunque también apareció en el thriller político Shanghai [2012], que fue un trabajo más serio).

Hashmi le dijo a un entrevistador que la experiencia de hacer Tigres "fue completamente diferente. No se parece en nada a lo que había hecho antes. Desde que regresé a la India, he hecho más de 30 películas en las que el protagonista simula situaciones escapistas, y estoy muy orgulloso de esto. Eso me ha dado mi identidad y me ha ayudado a hacer las cosas como a mí me gusta hacerlas. En contraste, el cine de Bollywood no requiere profundización de los personajes ni estar en el momento todo el tiempo”.

La forma en que fueron dibujadas las empresas y sus sobornables testaferros indios en la película Tigres parece exacta y hecha con la cantidad apropiada de veneno. Si alguno tiene alguna queja sería que Tigres es un poco menos vivaz y con menos textura que Circo Colombia o que Un episodio en la vida de un chatarrero. Esas dos películas toman lugar ambas en una región que Tanović conoce y siente de una manera más íntima y matizada. La nueva película es un poco formal, cuidadosa, y probablemente también tiene algo que ver con la política de las ONG [Organizaciónes No Gubernamentales]. Aún así Tigres conmueve y vale la pena verla.

El individuo en quien se basa el drama central de la película, Syed Aamir Raza, estuvo presente en una sesión de preguntas y respuestas durante el festival de cine. Él ahora conduce un taxi en Toronto. Durante siete años, no pudo ver a su esposa o a su hijo.

Danis Tanović

Una conversación con Danis Tanović

Hablé con Tanović en un hotel del centro durante el festival de cine.

David Walsh: ¿Fue una película difícil de hacer? ¿Todavía hay dificultades legales?

Danis Tanović: No hemos tenido hasta ahora ninguna dificultad legal directa en el sentido de que alguien haya tratado de detenerla; vamos a ver qué pasa. Pero las personas que se suponía originalmente iban a financiar la película (la BBC [British Broadcasting Corporation]) enviaron a su gente a verificar la filmación, escena por escena de la película, página por página, diciendo: "Esto está correcto, esto está bien..." Y por último, regresaron diciendo: "Lo sentimos..."

DW: Así que la financiación provino de individuos?

DT: Es totalmente india. Yo estaba en la India en el 2006. Anurag Kashyap es un director de cine independiente, y él y yo estábamos en el estreno de su primera película ahí y nos caímos bien. Su carrera ha ido bastante buena; nos conocimos en Venecia hace dos años. Él me dijo, '¿Qué pasó con esa película?' Y yo le dije: "Todavía estamos buscando personas que estén lo suficientemente locos como para financiarla", y me dijo que él podría ayudarnos.

Luego nos conectó con [el productor] Guneet [Monga], quien nos conectó con [el productor] Prashita [Chaudhary]. Es gracias a ellos que la película se hizo. Y por supuesto Emraan [Hashmi] quien es una gran estrella en la India; una vez que él estuvo en la película, eso nos ayudó mucho.

DW: ¿Espera poder distribuir la película en una manera normal, que digamos?

DT: Ya nada es normal. Por supuesto, creo que es importante comenzar una discusión acerca de la responsabilidad de las empresas; este es un tema que es muy relevante hoy en día. Más que nada para mí lo importante sería distribuir esta película en Pakistán, Malasia, China, África, todos los países en que [este tipo de cosas] sigue ocurriendo.

DW: Probablemente al igual que muchas otras personas, pensé que este problema había terminado; pensé que había ocurrido hace más de veinte años y que las empresas habían dejado de hacerlo y ya.

DT: Todas las empresas lo están haciendo. Cuando fui por primera vez a Pakistán con Andy [Paterson], el productor y coescritor, pensé que estábamos hablando de algo que había sucedido hace diez años, pero en realidad todavía estaba ocurriendo. Y luego el año pasado, enviamos a nuestro equipo para filmar un poco, a ver si podíamos conseguir el material... porque la escena de los bebés enfermos es difícil de obtener, así que necesitaba material de archivo porque no quería CGIs [imágenes generadas por computadora] ni nada de eso, y por desgracia la situación todavía existe. Todavía se ven a los pequeños bebés en el hospital.

Yo no soy una persona muy "ambiental", pero es terrible lo que le estamos haciendo al planeta. En muchas formas Norteamérica es un lugar aterrador. Todo se trata de lucro.

DW: ¿Cómo desarrolló su visión del mundo? ¿Qué fueron sus influencias mientras crecía, y después?

DT: Crecí en un país que era bastante seguro y bueno para vivir, que era Yugoslavia bajo Tito. Así que mis años de adolescencia fueron dominados por la apertura del mercado en Yugoslavia. Yo estaba cambiando; toda la sociedad estaba cambiando. Y después la guerra [durante la década de 1990] me abrió los ojos. Una vez que vive una guerra, uno ya no ve el mundo de la misma manera. Nos damos cuenta de lo frágil que es todo.

DW: ¿Cómo vivió usted la guerra civil yugoslava? ¿Estuvo en Sarajevo?

DT: Estuve en Sarajevo. Yo filmaba todos los días; era un soldado con una cámara. Yo era joven, tenía 23 años entonces; era joven e ingenuo. En dos años, todo cambió. Me la pasaba filmando lo que era la vida, viendo a la gente que sufría y luchaba, y al mismo tiempo nos amábamos los unos a los otros. Todo era intenso.

DW: ¿Quién o qué le parece que fue el responsable de la catástrofe de Yugoslavia?

DT: No es una sola cosa, siempre es una mezcla de cosas diferentes. Creo que, en primer lugar, fue el nacionalismo; el nacionalismo serbio surgió con fuerza. Luego como una respuesta a eso comenzó el nacionalismo croata, el nacionalismo esloveno, etc. Y yo no creo que había un deseo de mantener a Yugoslavia con vida, por diversas razones, por parte de varios países...

DW: Los Estados Unidos y Alemania, sin duda.

DT: Lo que yo digo es esto: Yugoslavia tenía 20 millones de personas, pero la importancia de Yugoslavia era mucho más grande que eso, tal vez más de lo que se merecía, en cierta manera.

DW: ¿Cuáles son las condiciones de las personas en Bosnia hoy en día?

DT: Duras. Hay más de 40 por ciento de desempleo. La gente sobrevive ayudándose unos a otros, y la economía no funciona, el sistema político está en ruinas, ha sido un derrumbe increíble. Mas la gente vota por estos nacionalistas; eso me enloquece.

DW: El problema es que no ven una alternativa.

DT: ¿Pero deberían, la alternativa es quien va a darles pan para comer, en lugar de preocuparse acerca de quién es quién, cuál es su nombre, cuál es su nacionalidad... y tener miedo todo el tiempo. Es un círculo vicioso.

DW: Es un término algo pretencioso, pero evidentemente usted es algo así como un "cineasta mundial".

DT: Gracias. Yo creo que eso es bueno. Yo siempre pongo las cosas en perspectiva. Acabo de llegar de Bombay, donde terminé esta película, y estaba en la playa de Juhu. Probablemente hay más gente en la playa de Juhu que los que hay en mi país [Bosnia]. Así que, viniendo de ese pequeño lugar, y lograr tener mis películas proyectadas en Japón, en EE.UU., en Brasil y en otros lugares, me hace sentir muy orgulloso.

DW: ¿Qué cineastas tuvieron un impacto especial en usted?

DT: Usted ha visto mis películas, yo siempre me he acercado a cada tema de una manera específica. Cada película utiliza una forma diferente. Cada vez trato de averiguar cuál sería la mejor manera de contar la historia. Así que no creo que tenga un estilo específico; y no tengo un estilo porque me encantan tantos cineastas y películas diferentes. Podría ir país por país, y nombrar decenas de cineastas que me inspiraron. ¿Sería Bob Fosse, sería Fellini o De Sica...? Y bueno, el cine de Italia es uno a los cuales claramente me siento conectado.

DW: Creciendo en Yugoslavia, usted pudo ver todas esas películas?

DT: Todo el tiempo, en el cine y en la televisión. Iba al cine hasta tres veces en un solo fin de semana, y luego empecé a ir casi todos los días. Culturalmente, el país estaba muy bien organizado; era asombroso. Teníamos influencias del Occidente, del Oriente. Nos gustaba ver tanto las películas rusas como las películas checas, alemanas o americanas. Fue un buen lugar para crecer.

DW: Sin ponerse nostálgico, ¿cómo era la vida entonces?

DT: Bueno, de hecho, yo soy muy nostálgico. Era un país socialista, pero no como Rusia; no éramos tan pobres. Tampoco éramos ricos como en los Estados Unidos, pero por ejemplo, con un pasaporte yugoslavo, se podía viajar a los Estados Unidos, a Rusia sin necesidad de una visa.

Era como yo creo que la vida debe de ser, al menos para los niños. Quizás para los padres era una historia diferente y más difícil. Era una sociedad que trataba de no olvidarse de los débiles. Por ejemplo, de la escuela íbamos a la playa durante dos semanas y los niños más pobres de la escuela íbamos de forma gratuita. Yo no lo supe entonces; lo descubrí años más tarde, cuando mi madre me lo dijo. Era una misión de la sociedad el no dejar a nadie atrás, y yo creo en este tipo de sociedad. Sé que eso es utópico hoy en día.

DW: No es utópico en absoluto.

DT: Nadie cree en eso, aparentemente, pero creo que un mundo en el que el uno por ciento de la población tiene el 90 por ciento de la riqueza, o lo que sea, es un mundo podrido, rumbo al infierno. Tenemos un muy mal sistema, y las guillotinas van a aparecer otra vez, si no tienen cuidado.

Miramos a algunas de estas personas y nos preguntamos, ¿qué hacen con 60 mil millones de dólares?

DW: No tengo ni idea. Pero ellos no quieren renunciar a un sólo centavo, son como los aristócratas franceses.

DT: Me encanta Estados Unidos en muchos aspectos, pero toda esa sociedad parece funcionar a base de cuánto dinero entra, cuánto dinero sale; eso es todo lo que importa. Esto no funciona para todos los aspectos de la vida: los museos, la cultura, la enseñanza de nuestros hijos. Me estoy enterando acerca de los grandes problemas que los jóvenes en los EE.UU. tienen a causa de los préstamos de estudiantes que tienen que cargar. Y que están recibiendo diplomas que no van a darles acceso a trabajo. Creo que el Internet va a cambiar mucho; creo en su poder.

Films de Croacia, Francia ...

El segador [The Reaper], dirigida por Zvonimir Juric es una película sensible y sombría de Croacia, con una buena actuación por Mirjana Karanovic, como una mujer de mediana edad cuyo automóvil se queda sin gasolina, en un área completamente aislada, por la noche. Un trabajador agrícola, Ivo (Ivo Gregurevic), se detiene y la lleva a una estación de servicio. La operadora se siente obligada a decirle que Ivo estuvo en la cárcel por veinte años por asalto sexual. Ella queda desconcertada, pero decide regresar con Ivo de nuevo hasta su coche, de todos modos. Karanovic bellamente transmite el miedo que siente la mujer, así como su deseo de tenerle cierta confianza a pesar de sus dudas.

El segador

Una segunda trama de la historia tiene que ver con la trabajadora de la gasolinera. Y una tercera trama sigue a un policía local, que más tarde le hace una visita fatídica a Ivo. Se observa sobre la toda la ciudad y la sociedad en general la sombra de las guerras civiles yugoslavas de la década de 1990, los delitos cometidos y los crímenes ocultos.

Alta sociedad [High Society], dirigida por Julie Lopes Curval, observa la relación entre una joven de la clase obrera, Alice (Ana Girardot), que aspira a una vida creativa, y Antoine (Bastien Bouillon), quien proviene de la clase media alta y tiene considerables ambiciones artísticas como fotógrafo.

Alta sociedad

La madre de Antoine es muy condescendiente con Alice; y ésta se siente un poco avergonzada de su propia familia. La relación [de Alice y Antoine] a veces va bien y a veces mal. En un momento, él se enoja con el aparente oportunismo de ella: "¿Tú quieres que la alta sociedad te acepte?" Más tarde ella le dice a Antoine, "no debemos seguir juntos", porque él sólo piensa en ella como "una pobre chica". Las tensiones y los problemas parecen ser muy difíciles de superar.

La película es modesta pero realística.

Otra película francesa modesta, que también parece realística, es el corto de 8 minutos, Aïssa (Clément Trehin-Lalanne). La película consiste en el examen físico intrusivo de una mujer joven congoleña, una inmigrante indocumentada, que dice ser menor de edad. Las autoridades francesas sospechan que es adulta, y por lo tanto elegible para ser deportada. El examen, el cual es realizado de una manera profesional, esencialmente es hecho de una forma humillante y brutal.

El corto termina con la fría conclusión clínica del médico: "El examen y los rayos X indican que su edad es más que la dada. La joven parece ser mayor de 18 años; la edad más plausible es de 20 años, me parece. Informe transmitido al teniente Dufour, del Departamento de Inmigración. Certifico que este informe es verdadero y preciso, Dr. Perrot". ¡Digno del régimen de Vichy!

La película de Mike Leigh, Sr. Turner [Mr. Turner], acerca del pintor Inglés JMW Turner del siglo XIX, es un trabajo complejo y estimulante. Publicaremos una crítica de la película cuando esta aparezca en las salas de cine.

Serie concluida