Presidente Obama de Estados Unidos amenaza a Rusia en defensa de los países bálticos

9 septiembre 2014

Esta perspectiva se publicó en inglés el 8 de septiembre del 2014

En una serie de discursos y conferencias de prensa sobre la cumbre de la OTAN de la semana pasada en Gales, el presidente Barack Obama declaró que las FF. AA. de Estados Unidos mantendrán una presencia permanente en los estados bálticos de Estonia, Lituania y Letonia, en la frontera con Rusia. Aseguró que las fuerzas aéreas y terrestres de Estados Unidos permanecerán para siempre preparada para responder a las acusaciones de agresión rusa por los gobiernos de estos países, agrediendo así al régimen de Moscú.

En visitas a la capital de Estonia. Tallin, y posteriormente en Gales, Obama anunció una serie de medidas militares de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia, también más castigos económicos y promesas para reforzar las fuerzas militares de las ex repúblicas soviéticas de Ucrania, Georgia y Moldavia. Aclaró además que Washington hará campaña par que esos tres países se unan a la alianza militar de la OTAN dominada por Estados Unidos.

Estas declaraciones significan ascender un nuevo y alto peldaño de amenazas militares de Estados Unidos y de la OTAN contra Rusia. Sin ningún debate público, y enteramente sobre las cabezas del pueblo estadounidense, el gobierno de Obama ha comprometido el país a ir a la guerra con la segunda más grande potencia nuclear del mundo en torno a tres pequeños países de Europa del Este.

El tres de septiembre en declaraciones junto con el presidente de Estonia, Toomas Hendrik Ilves, Obama declaró: "Así que he venido aquí, en primer lugar, para reafirmar el compromiso de Estados Unidos con la seguridad de Estonia. Como aliados de la OTAN, tenemos bajo el párrafo 5 de nuestro tratado el deber de defender la integridad de Estonia. Ese es un compromiso que es irrompible. Es inquebrantable. Es eterno".

Más tarde ese mismo día, por si cabiera alguna duda, Obama fue aún más explícito sobre el compromiso de las fuerzas militares estadounidenses en los países bálticos y su disposición a atacar a Rusia. "Hoy, más aviones de la OTAN patrullan los cielos de los países bálticos", dijo. "Más tropas estadounidenses se están entrenando y haciendo rotaciones en cada uno de los estados bálticos. Más barcos de la OTAN patrullan el Mar Negro ... Creo que nuestra Alianza debería extender estas medidas defensivas por el tiempo que sea necesario ...

"El párrafo 5 es claro como cristal. Un ataque contra uno es un ataque contra todos. Así que si, en un momento así, alguien volviera a preguntar, '¿quién vendrá a ayudar?' Ya se sabe la respuesta: la OTAN, incluyendo a las FF. AA. de Estados Unidos, "¡aquí, presente, ahora ! "estaremos aquí para Estonia. Estaremos aquí para Letonia. Estaremos aquí para Lituania ...

"Aquí en el Báltico ... lo que significaría más fuerzas estadounidenses tropas terrestres estadounidenses en rotación continua en Estonia y Letonia y Lituania."

Luego pasó a declarar: "Tenemos que mejorar la Fuerza de Respuesta Rápida de la OTAN para que pueda desplegarse de forma más rápida y no sólo reaccionar a las amenazas, sino también disuadirlas." La consecuencia clara de esta última afirmación es que Estados Unidos y la OTAN se otrogan el derecho de responder militarmente no sólo a las acciones, sino también "preventivamente" conra supuestas amenazas.

En conferencia de prensa dos días después, a raíz de la cumbre de la OTAN, Obama reiteró la misma línea beligerante.

Con los compromisos anunciados la semana pasada, el gobierno estadounidense está atando el destino del pueblo norteamericano (de hecho, de los pueblos del mundo) a las acciones de los gobiernos de los tres países pequeños cuya población conjunta es de seis millones seiscientos mil habitantes. Los tres gobiernos son de la extrema derecha, ultranacionalista y rabiosamente antirrusos. Representan una capa criminal de oligarcas que hicieron sus fortunas con el saqueo de la propiedad estatal después de la secesión de estas naciones de la Unión Soviética y el inicio de la restauración capitalista.

Todos estos gobiernos también están dirigidas por individuos con íntimos vínculos con laa agencias de espionaje estadounidenses y con el Pentágono. Imponen programas de austeridad que empobrecen a la clase obrera, barren con todas las protecciones sociales, y abren sus respectivas economías a la adquisición de ganancias sin restricciones para el capital occidental.

El presidente de Estonia, Toomas Hendrik Ilves, con quien Obama compartió escenario en la capital de Estonia, fue criado y educado en los Estados Unidos. Desde 1984 hasta 1993 la Radio Europa Libre ( Radio Free Europe ), dirigiendo propaganda radial hacia Estonia.

La presidente de Lituania, Dalia Grybauskaite, a menudo referida como la Dama de Hierro y o la Magnolia de Acero, estudió en el Programa Especial para los altos ejecutivos de la Universidad de Georgetown en Washington DC poco después de que Lituania se separó de la Unión Soviética. En la década de 1990 trabajó en la embajada de Estados Unidos en Vilnius como plenipotenciaria del gobierno lituano.

El primer ministro de Letonia, Laimdota Straujuma, es miembro del Partido de la Unidad, de extrema derecha.

Los tres son gobiernos títeres de Estados Unidos. Son altamente inestable y los dividen conflictos internos. Gobiernan poblaciones que están hirviendo de rabia por la destrucción de los niveles de vida de la clase trabajadora y la corrupción de las oligarquías dominantes. Estos líderes han sido uno de los defensores más beligerantes de la acción agresiva contra Rusia. Cualquiera de ellos podría, por razones de política interna, incitar o fabricar un enfrentamiento militar con Rusia.

Washington crea amenazas inexistentes contra los estados bálticos de Rusia. Hace más de 20 años, durante el proceso de la disolución de la Unión Soviética, estos países se independizaron, con la aprobación de Moscú. La afirmación de que ahora se enfrentan a una amenaza inminente de Rusia es un pretexto para violar los acuerdos previos con Moscú de no aumenter las fuerzas militares de la OTAN o estacionarlas en el antiguo territorio soviético.

Desde un punto de vista geoestratégico, el destino de Estonia, Lituania y Letonia no tienen prácticamente ninguna importancia para los Estados Unidos. Pero para Rusia, la posición de Estados Unidos y las fuerzas terrestres y aéreas de la OTAN y de equipo militar a pocos kilómetros de su frontera es una amenaza real.

¿Cómo reaccionaría Washington si Rusia anunciara que iba a estacionar tropas en México, América Central o el Caribe? Hace cincuenta y dos años, durante la crisis de los misiles en Cuba, el gobierno de Kennedy declaró que la instalación de los misiles en Cuba de Moscú constituía una amenaza intolerable para la seguridad nacional estadounidense. Kennedy amenazó con una guerra nuclear a menos que Khrushchev los quitó.

Nada más pueden creer el gobierno y los militares rusos pueden que Washingto proyecta atacar a Moscú. Las autoridades rusas han anunciado que, en respuesta a la cumbre de la OTAN, Moscú está repensando su propia doctrina militar.

En los años 1950 y 1960, en el apogeo de la Guerra Fría, se utilizaba la frase "política suicida" para denotar osadía en la política exterior. Lo que el gobierno de Obama está haciendo hoy va mucho más allá de cualquier irresponsabilidad bélica por parte de Estados Unidos en todo ese período.

En ese entonces, existía el temor que con más desconfianza y tensión entre Washington y Moscú podría ocurrir que se descontrolara algún incidente relativamente pequeño y precipitara una guerra nuclear. Por esa razón, una supuesta "línea telefónica caliente" se estableció entre las dos capitales para evitar cualquier malinterpretación.

Hoy, las medidas tomadas por el gobierno de Obama y sus aliados de la OTAN parecen diseñadas adrede para fomentar en Rusia el mayor nivel posible de preocupació y retarla a responder militarmente. Su población todavía está obsesionado con la pérdida enorme de vidas, que siguió al ataque por sorpresa por la Alemania nazi cntra la Unión Soviética en junio de 1941 En el transcurso de los siguientes cuatro años 27 millones de ciudadanos soviéticos perdieron la vida.

Todas las razones expuestas para justificar la agresión militar de EE. UU. y la OTAN contra Rusia son mentiras. Los agresores en la crisis de Ucrania desde el principio han sido Washington y Berlín. Organizaron el golpe de estado dirigido por fuerzas neofascistas que derrocó al gobierno electo del presidente Viktor Yanukovich en febrero del 2014, tras la decisión del presidente electo, Yanukovich, de no entrar en un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea o de imponer un programa de austeridad decretado por el Fondo Monetario Internacional.

Desde ese golpe, manipulan la crisis en Ucrania en pos de una política de aislar y debilitar a Rusia. Está claro que el propósito de las maniobra militares, políticas y económicas contra Rusia es para obligarla a someterse a los deseos de Estados Unidos y del imperialismo alemán.

A menos que la clase obrera internacional intervenga y ponga freno a las provocaciones de guerra del imperialismo estadounidense y europeo, es sólo cuestión de tiempo antes de que un incidente entre la OTAN y las fuerzas rusas detone una crisis que podría transformase en una guerra nuclear.

Barry Grey