El verdadero rostro de la Unión Europea

Inmigrantes muertos en Lampedusa

por Peter Schwarz
19 octubre 2013

Esta perspectiva política apareció en inglés el 17 de octubre del 2013 Las imágenes horribles de cientos de refugiados ahogados en la costa de la isla mediterránea de Lampedusa son el rostro real de la Unión Europea (UE). A los veintiún años de la firma del Tratado de Maastricht, el proyecto de unificación de una Europa capitalista se ha hecho una pesadilla en todos los aspectos.

Desde afuera, la UE parece fortaleza, ante cuyos muros miles de refugiados pierden la vida. Por dentro parece una cárcel, donde la pobreza, la explotación y la opresión aumentan rápidamente. Sólo los ricos y poderosos se benefician de esa supuesta unión.

Los muertos de Lampedusa son víctimas de la UE en un doble sentido.

Las guerras imperialistas en Afganistán, Irak y Libia, en las que Europa es cómplice, el fomento de la guerra civil en Siria, el robo de materias primas y la explotación neocolonial de los países de Oriente Medio y África han creado terribles condiciones. Escapar es la única esperanza de supervivencia para muchos. Sólo una pequeña fracción de los millones de refugiados procedentes de los países afectados logra llegar a Europa.

Para cerrar el camino a la inmigración, la UE creó la agencia de fronteras FRONTEX, con sus propios aviones, helicópteros y barcos, que utiliza aviones drones y tecnología avanzada de vigilancia; es capaz de desplegar guardias de fronteras de varios Estados miembros en cualquier momento. FRONTEX despliega formidables barreras en las fronteras terrestres de Europa, la única opción para los refugiados es el peligroso cruce marítimo del Mar Mediterráneo. La consecuencia de esas medidas son el desastre de Lampedusa, con sus 364 cuerpos hasta ahora recuperados, y el naufragio de otro barco unos pocos días después, con la pérdida de al menos 38 vidas.

El número de personas ahogadas, intentando llegar a costas Europeas desde 1990 es de 25 mil según estiman organizaciones de refugiados.

Ese cruel trato por parte de la UE contra los refugiados es el aspecto más áspero de sus ataques contra todo el proletariado; los últimos años de incesante austeridad han destruido los medios de subsistencia de millones de personas. Todos los derechos democráticos yacen sistemáticamente desmantelados y vaciados de todo contenido.

Oficialmente hay 27 millones de desempleados en los 28 países de la UE. De los aproximadamente 120 millones de pobres, 43 millones no tienen lo suficiente para comer; 18 millones de personas dependen de la ayuda alimentaria de la UE. La juventud es la más golpeada. En España, Grecia y Croacia alrededor del 60 por ciento de los trabajadores menores de 25 años están desocupados.

Este ejército de reserva de la mano de obra sirve para derribar sueldos y condiciones de trabajo. Inclusive en Alemania, país supuestamente rico, la cuarta parte de todos los obreros laboran en condiciones precarias. Se explota a los trabajadores tercerizados de Europa oriental con sueldos de hambre de entre 2 y 3 euros por hora. Unos 880 mil europeos viven en virtual esclavitud, explotados por las bandas criminales que manejan la prostitución y otras actividades, según un informe de la Comisión del Parlamento Europeo CRIM.

En el polo social opuesto, la riqueza va en enorme aumento. A pesar de la recesión, las bolsas de valores han alcanzado niveles récord. Crece el número de millonarios, su riqueza y sus ingresos.

Los culpables de este fenómeno son los políticos, los partidos políticos y los sindicatos que apoyan a la UE y determinan la política a seguir -tanto los conservadores y los socialdemócratas como el Partido de Izquierda alemán y otras organizaciones seudo izquierdistas; todos defienden la UE que está a la raíz de las catástrofes, no obstante las lágrimas que algunos de ellos finjan derramar por las víctimas de Lampedusa.

Les han dejado el campo de oposición contra la UE a partidos de extrema derecha como el Frente Nacional francés, que pregona nacionalismo y xenofobia; incita a las capas más atrasadas; e intimida a la clase obrera.

Quinientos millones de personas viven en los 28 países de la UE. Que la Unión Europea se haya encerrado herméticamente, incapaz de dar bienvenida a unas pocas decenas de miles de refugiados, es señal de su bancarrota histórica. Trae a la mente el período antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

En mayo del 1940, Leon Trotsky señaló: "El mundo capitalista decadente está superpoblado. La admisión de cien refugiados más constituye un gravísimo problema para una potencia mundial como Estados Unidos. En la era de la aviación, del teléfono, del telégrafo, de la radio y la televisión, pasaportes y visas paralizan transladarse de un país a otro. La época en que se consume el comercio exterior y decae el comercio interno es al mismo tiempo la de la intensificación monstruosa del chauvinismo, especialmente del antisemitismo."

Durante décadas, la propaganda derechista se aprovechaba de las víctimas del Muro de Berlín, alegando que su existencia demostraba el presunto fracaso del socialismo. En realidad, lo que existió en la antigua República Democrática Alemana (RDA, Alemania Oriental - Ostdeutschland) no fue socialismo, sino una dictadura estalinista. Si la misma vara hoy midiera a la EU, la inescapable conclusión sería que ésta ha fracasado mil veces.

En Lampedusa, más del doble de número de personas murieron en un solo día que en el Muro de Berlín en 28 años. Según el Centro de Investigaciones Históricas, 98 refugiados de Alemania Oriental murieron tratando de atravesar el Muro de Berlín. Hubo otras 30 personas de Alemania Oriental y Occidental que murieron accidentalmente o que fueron baleadas, gente que no intentaba escapar; ocho guardias fronterizos murieron en cumplimiento de su labor.

Sólo la clase obrera, que en todas partes del mundo ahora entra en conflicto con la clase dominante, es capaz de forjar el camino que resuelva la parálisis del capitalismo europeo mediante una lucha implacable contra la Unión Europea y sus instituciones reaccionarias. Debe unirse a través de Europa, y luchar por gobiernos obreros que reorganicen la sociedad sobre cimientos socialistas. Su objetivo debe ser la creación de los Estados Unidos Socialistas de Europa; una parte integral de esa misión es la defensa de los refugiados y sus derechos.