La policía ataca a huelguistas de Amazon en España

por James Lerner y Paul Mitchell
19 julio 2018

La policía cargó contra un piquete y golpeó a trabajadores de Amazon durante el segundo día de una huelga de tres días en el mayor centro logístico de la compañía en España, en San Fernando de Henares, Madrid.

La huelga se programó para coincidir con el "Prime Day" de Amazon, y tuvo lugar cuando miles de trabajadores en Alemania y Polonia también hicieron huelga contra la compañía.

Policías vigilan operaciones de Amazon en San Fernando de Henares

Hasta que la policía atacó, los trabajadores y sus simpatizantes habían estado pacíficamente haciendo piquetes bajo el sol abrasador, en la entrada principal de "MAD4", mientras la policía escoltaba camiones y esquiroles a la planta. Según los huelguistas, la policía "sin razón aparente" los golpeó con porras, lo que provocó que uno sufriera "una herida abierta en la cara causada por un golpe de un policía". Otros tres fueron arrestados y llevados a las estaciones de policía.

Ana le dijo al World Socialist Web Site acudió para ayudar a un compañero de trabajo que había sido acorralado por la policía, pero terminó siendo "golpeada tres o cuatro veces", lo que resultó en "contusiones en el brazo y la espalda".

Los trabajadores de Amazon han estado involucrados en una larga disputa desde 2016. Durante casi dos años, Amazon ha estado negociando con los sindicatos CGT, CCOO, UGT y CSIT para imponer el Acuerdo Colectivo Provincial de Logística y Embalaje de la Región de Madrid, el cual reemplazaría el acuerdo anterior y reduciría drásticamente los derechos de los trabajadores.

La policía escolta a esquiroles en la planta de Amazon en San Fernando de Henares

En marzo, realizaron una huelga de 48 horas apoyada por el 75 por ciento de los trabajadores que se produjo después de una acción similar de los trabajadores de Amazon en Italia, Alemania y Francia durante las ventas de noviembre del Viernes Negro. Sin embargo, la empresa, envalentonada por la colaboración de los sindicatos, impuso unilateralmente nuevos términos y condiciones que significaron:

· Menores aumentos salariales, con salarios por debajo de la tasa de inflación

· No más aumentos salariales basados en antigüedad

· Una reducción del 25 por ciento en el pago por enfermedad

· Un sistema salarial de dos niveles, con nuevas contrataciones ganando entre 3.000 y 5.000 euros menos que los trabajadores actuales de inventario

· Reducción de la paga por "horas extraordinarias", incluidos los turnos nocturnos y en feriados.

Otra trabajadora de unos cincuenta años, quien deseaba permanecer en el anonimato por temor a represalias, le dijo al WSWS que Amazon había ido más lejos, pagándoles a los nuevos trabajadores hasta el décimo octavo día en vez del cuarto día habitual. Ella cree que Amazon podría "cerrar muy bien las instalaciones de San Fernando e irse a otro lado". Criticó a los sindicatos, diciendo que cada uno de ellos buscaba defender su propia "marca" y que la lucha se veía socavada por la falta de unidad. Anteriormente había apoyado a las Comisiones Obreras (CCOO), alineadas con el Partido Comunista, pero ahora respaldaba a la CGT anarcosindicalista.

La CGT se presenta como una alternativa radical a los desacreditados CCOO y UGT alineados con el PSOE.

La arremetida de Amazon se basa en una estrategia mundial y global que busca ofrecer productos a precios reducidos a través de condiciones de maquila que implican aceleraciones del ritmo laboral, vigilancia total, cuotas agotadoras y tiempo mínimo para ir al baño y comer. La CGT no tiene una perspectiva capaz de derrotar esto.

Un huelguista trata de convencer a uno de los camioneros a no cruzar el piquete

Un miembro de la CGT, José, quien participa en el Comité de la Compañía, se quejó, "Estamos sufriendo la represión policial, nos están impidiendo informar, hemos sido denunciados. ... Una vez más vemos cómo los poderosos están respaldados por las leyes y las fuerzas del Estado".

Otro funcionario de la CGT se quejó de que "la empresa quiere negociar sobre el acuerdo actual y no sobre lo que ya teníamos, que reconocemos como legal".

A diferencia de los sindicatos, la compañía se ha preparado desde hace tiempo para la huelga de esta semana. Fred Padje, director de operaciones de Amazon España e Italia, advirtió antes de la huelga de marzo: "Trabajamos con una red de 46 centros en todo el continente y con eso podemos cubrir la demanda en toda Europa". Se jactó de que habían logrado desactivar la protesta en una de las instalaciones de la compañía en el norte de Italia durante la última venta del Viernes Negro del año pasado por medio de una medida popularmente llamada 'plomería logística', consistiendo en aumentar la carga de trabajo en la planta de la compañía en Barcelona.

Lo mismo ha sucedido durante la huelga de esta semana, con los trabajadores de Amazon que continúan trabajando en el centro de distribución en Alcobendas, a media hora en coche al noroeste de San Fernando de Henares y en Getafe, media hora al suroeste. Los informes sugieren que, en las cuatro semanas previas a la huelga, la compañía contrató hasta 350 nuevos trabajadores temporales.

En una señal de que las huelgas están siendo canceladas, los dirigentes sindicales admitieron a los medios de información que están poniendo el problema del trabajo de Cospella en manos de sus abogados, alegando que se infringió el artículo 6.5 del Decreto Real de Relaciones Laborales, que establece que "durante el curso de la huelga, el empleador no puede reemplazar a los huelguistas por parte de trabajadores que no pertenecían a la empresa cuando se anunció".

Muchos trabajadores mencionaron que la policía fue más agresiva en despejar la entrada al sitio de Amazon y que en la huelga anterior de marzo permitieron que los manifestantes se acercaran más. Es una indicación de que Amazon solicitó y obtuvo una cooperación más estrecha por parte del Gobierno y la policía española.

Ana, trabajadora en huelga de Amazon atacada por la policía

La violencia policial también reflejó la presión de los altos mandos para tomar medidas enérgicas contra los piquetes e inclinar las noticias en los medios de comunicación contra los trabajadores.

Esto tiene lugar bajo un nuevo Gobierno del Partido Socialista (PSOE) instalado en junio con la ayuda del partido pseudoizquierdista Podemos y los nacionalistas regionales. Es inconcebible que la acción de la policía en una disputa de tan alto perfil que involucra a una empresa que domina el mercado de comercio electrónico del país, con un valor estimado de €22 mil millones anuales, no se coordinara estrechamente con el Ministerio del Interior bajo Fernando Grande-Marlaska. Fue el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, José Manuel Rodríguez Uribes del PSOE, quien los envió.

El ataque a los trabajadores de Amazon constituye una advertencia para los trabajadores y jóvenes españoles. El PSOE intentará reprimir a la fuerza cualquier oposición a las políticas de austeridad y militaristas que intenta imponer.

Para encubrir la complicidad de Podemos, dos agentes de Unidos Podemos, Alberto Rodríguez y Ana Marcello, fueron enviados a la comisaría de Coslada para mostrar su apoyo a los detenidos y exigir su liberación. El Grupo Parlamentario de Podemos en la Asamblea de Madrid pidió el martes al Gobierno del PSOE que intervenga, para que los detenidos sean liberados "de inmediato".

Los trabajadores de San Fernando de Henares y toda planta de Amazon no pueden derrotar a empresas transnacionales como Amazon sin una lucha internacional unificada. Si Padje puede jactarse de los preparativos para romper la huelga de la compañía, esto se debe al papel de los sindicatos que actúan como facilitadores de la explotación impuesta por Amazon.

Durante los meses de negociaciones con la compañía, se han negado a coordinar acciones contra Amazon, y mucho menos en el resto de Europa.

El rol que está desempeñando la anarcosindicalista CGT es una prueba más de que los trabajadores necesitan nuevas organizaciones –comités de base independientes de los sindicatos y controladas democráticamente por los trabajadores—. La CGT, el tercer sindicato más grande y promovido por varios grupos pseudoizquierdistas como una alternativa radical opuesta al sindicato socialdemócrata UGT y a los estalinistas CCOO, apoya las mismas divisiones nacionalistas y capitula igual de rápido que sus competidores.

El Comité Internacional de la Cuarta Internacional y sus secciones han establecido internacionalmente la Voz Internacional de Trabajadores de Amazon como una plataforma de oposición, destinada a desarrollar comités de trabajo independientes que pueden vincular a los trabajadores de cada planta con sus hermanos y hermanas en una lucha mundial contra la explotación y por la igualdad social.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 18 de julio de 2018)