El gobierno mexicano desplegará tropas federales contra los inmigrantes en su frontera sur

por Michael Anders
19 abril 2018

El gobierno mexicano anunció el 10 de abril que enviará un número no revelado de “policías” (entrenados como soldados) de la Gendarmería Nacional a su frontera sur con Guatemala para bloquear el flujo de inmigrantes. Estos agentes supuestamente se integran a lo que será la “Unidad de Protección Fronteriza”.

El anuncio se realizó a través de video en la página de Facebook de Manuel Velasco Coello, gobernador del estado de Chiapas y miembro del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). También cuenta con Alfonso Navarrete Prida, secretario de Gobernación (Interior) y miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Univision publicó un artículo el 11 de abril titulado "México enviará más soldados a la frontera con Guatemala para frenar la migración de los centroamericanos", que informa sobre el anuncio de Velasco. El artículo reporta que Velasco dijo que estas medidas están destinadas a "reforzar la seguridad en nuestra frontera sur."

A pesar de la postura del gobierno mexicano de oponerse a las políticas antiinmigrantes de la Administración Trump, estas acciones demuestran que el gobierno mexicano está emprendiendo un programa antiinmigrante contra sus vecinos más pobres del sur. El video de Velasco en Facebook afirma que la decisión se basa en "derechos humanos" y "seguridad fronteriza". Sin embargo, los esfuerzos apuntan a impedir que trabajadores y campesinos empobrecidos escapen de los países centroamericanos desgarrados por la guerra para ingresar a México en ruta a Estados Unidos.

La medida se produce después de que la administración Trump anunciara planes para enviar hasta 4.000 soldados de la Guardia Nacional a la frontera entre Estados Unidos y México, incluyendo 400 soldados en California cuyo despliegue fue aprobado por el gobernador demócrata Jerry Brown. Mientras que Brown inicialmente intentó decir que los soldados estarán allí solo para combatir el crimen organizado, la Administración de Trump ha admitido que el despliegue liberará a los agentes de inmigración y a los guardias fronterizos para reunir a los inmigrantes para su deportación.

Imitando a sus supervisores estadounidenses, los policías fuertemente armados del gobierno mexicano serán enviados al estado de Chiapas, que comparte una frontera de 413 millas (664 km) con Guatemala. Al momento de escribir estas líneas, no se ha revelado fecha de cuándo se enviarán ni cuántos serán desplegados.

La promesa de Velasco de "trato digno, trato humano" es reiterada por el secretario de Hacienda, Navarrete, quien habló con el gobernador de Chiapas "acerca de dar un marco amplio para la protección de los derechos humanos".

La Gendarmería Nacional Mexicana fue creada por el presidente Enrique Peña Nieto en 2014 como parte de la lucha contra la violencia asociada al narcotráfico. Un artículo de 2012 de Expansion, una entidad noticiosa mexicana afiliada a CNN, explica las raíces de la organización. Primero fue propuesto por Peña Nieto cuando se postulaba para presidente con el objetivo principal de "tratar de controlar los asesinatos, los secuestros y la extorsión de los carteles de la droga".

En otras palabras, los que ahora detendrán a los inmigrantes centroamericanos son los mismos soldados involucrados en la campaña violenta contra los narcotraficantes dentro de México. Esta es una organización entrenada en el arte de la guerra y la represión doméstica. Frente a esto, todas las afirmaciones de que México protegerá los "derechos humanos" de los centroamericanos con "trato digno" están expuestas como mentiras.

En un video del 5 de abril publicado en su cuenta de Twitter, Peña Nieto presentó sus llamados "principios fundamentales" para tratar con los Estados Unidos. Su postura nacionalista está contenida en su declaración de que, antes que nada, "salvaguardará ... nuestra soberanía y la dignidad del pueblo Mexicano".

La decisión del gobierno de enviar soldados a su frontera en conjunto con Estados Unidos muestra que esto es simplemente una pieza de teatro mientras que el gobierno elabora condiciones comerciales favorables para la burguesía mexicana en negociaciones con EUA sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA).

Los derechos democráticos en México ya están bajo la amenaza de la violencia y la represión estatal de las protestas sociales y las huelgas. En 2014, el ejército mexicano ejecutó sumariamente a 21 jóvenes en Tlatlaya, Estado de México. En 2016, nueve personas fueron asesinadas en Oaxaca, después de que los maestros en huelga y sus seguidores fueron atacados por las fuerzas policiales federales y estatales. El gobierno afirma que la policía no portaba armas de fuego, pero no se realizó ninguna investigación real y nadie ha sido acusado.

Este movimiento del gobierno mexicano para atacar los derechos de los inmigrantes centroamericanos desmiente la afirmación de muchos grupos pseudo-izquierdistas de que los ataques contra inmigrantes son ataques puramente racistas. Si bien el racismo de la administración Trump es indudable, los ataques contra los inmigrantes son un ataque a los derechos democráticos de toda la clase trabajadora, independientemente de su raza, bloqueando su derecho a viajar por el planeta sin temor a la deportación o el acoso. Tales medidas antidemocráticas solo se volverán más comunes y se emplearán contra todas las personas, ciudadanos y no ciudadanos por igual, especialmente cuando entran en lucha contra el estado.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 18 abril de 2018)