“Somos seres humanos, no esclavos y animales”

Periódico del Reino Unido expone la súper-explotación de la fuerza laboral en Amazon

por Robert Stevens y John Newham
7 diciembre 2017

Una investigación encubierta por el periódico Sunday Mirror expone las brutales condiciones de trabajo en el almacén de Amazon en Tilbury, en el sur de Inglaterra.

Alan Selby, un reportero del periódico, pasó cinco semanas trabajando en el “centro de cumplimiento”, el cual abrió hace unas pocas semanas y es el almacén más grande de su tipo en Europa. La planta de cuatro pisos ocupa más de 200 mil metros cuadrados, esto es, el tamaño de 11 campos de fútbol, y emplea a 1500 trabajadores.

Foto en el sitio web del Sunday Mirror con la leyenda “un trabajador parece estar exhausto estando parado”

Selby usó una cámara escondida para filmar videos y tomar fotos de exhaustos trabajadores desplomados en sus estaciones de trabajos, al mismo tiempo que se encontraba bajo constante presión para incrementar su carga laboral. Él trabajó turnos de 10,5 horas, con tan sólo descansos de 30 minutos, por £8.20 (US $10.92) la hora, esto es, tan sólo unos pocos peniques por encima del salario mínimo de £7.50 (US $9.99).

Selby explica: “Dos descansos de hora y media fueron los únicos momentos que descanse mis pies; pero fue tan sólo tiempo suficiente para correr a la cantina y tomar algo de energía para mantener arriba mi energía”.

Sobre su día de trabajo, Selby escribió: “Solo en una cerrada caja metálica, 3 metros por encima de colega más cercano, un robot se aproxima desde las sombras y entrega una torre de estantes hacia mí. Tengo nueve segundos para agarrarlos y procesar un ítem para enviarlo al empacamiento; se deben enviar 300 ítems por hora, hora tras abrumadora hora”.

Él reporta cómo es que una pantalla de computadora en frente de él le hace recordar constantemente de sus “unidades por hora” y exactamente cuánto le ha tomado cada una. Se les da a los trabajadores objetivos imposibles de cumplir bajo la amenaza de ser despedidos. Los descansos están medidos con el tiempo y las personas se cansan tanto que se quedan dormidas. Tres de las fotos en la investigación muestran a trabajadores desplomados en sus estaciones de trabajadores, una mujer es descrita como dormida. Trabajadores exhaustos son advertidos sobre las consecuencias de inclusive tan sólo sentarse.

Fotos del sitio web del Sunday Mirror que muestra a una trabajadora dormida parada y una ambulancia afuera de la planta de Tilbury

Staff whiteboard with workers complaints about filthy toilets (Selby-Sunday Mirror)

Un furioso trabajador pregunta: “¿Por qué ni siquiera se nos permite sentar cuando está tranquilo y no está atareado? Somos seres humanos, no esclavos o animales”.

Una de las fotos de Selby muestra un sucio e inutilizable inodoro del personal. La planta es tan grande que “caminar al baño toma más de cinco minutos, casi un tercio de un kilómetro de algunas de las estaciones de trabajo e incluso más cuando se descomponen en mi piso, como solía suceder; el sistema sabría que yo no he mantenido actividad, entonces había presión para mantener tus necesidades”.

Selby fue movido del departamento de recojo al de empacamiento. Pero la explotación era igual de extrema. Él relata: “Me dijeron que empaquetase 120 unidades por hora, o 85 ítems múltiples. Y desde entonces me dijeron que esto aumentaría a 200 ítems”.

Los trabajadores son regularmente despedidos por no alcanzar los objetivos. Selby relata sobre decenas de personal despedido porque no alcanzaron objetivos de rendimiento en la antesala al Black Friday.

La pizarra del personal con quejas de trabajadores sobre inodoros sucios (foto de Selby en el Sunday Mirror)

La constante presión tiene peligrosas consecuencias para la salud. “Los trabajadores reportaron en dos ocasiones que las ambulancias fueron llamadas al almacén cuando una mujer sufrió un ataque de pánico luego de que se le dijera que tenía que trabajar obligatoriamente tiempo extra en Navidad, lo cual significaba que trabajaría hasta 55 horas por semana y hubo el otro caso de un trabajador que colapsó en el trabajo después de intentar luchar a pesar que no sentía bien”.

Un trabajador le dijo: “Todo el mundo sufre aquí. Me herí en el tendón de la corva pero tuve que seguir trabajando. Mi amigo pasó dos días luego de que se hiriera en los ligamientos de la rodilla”.

Otro declaró: “En mi iniciación alguien preguntó porque el personal de reemplazo era tan alto. Es porque están matando gente. Todos mis amigos piensan que estoy muerto. Estoy exhausto”.

Selby recuerda que “dos incidentes de seguridad que podrían haber herido seriamente a alguien” en su última quincena.

Selby también toma nota que fue apenas capaz de tolerar el régimen punitivo de Amazon incluso cuando estaba físicamente apto. “Semanas antes de que yo entrara, había terminado una temporada de correr, incluido dos maratones y un puñado de maratones medias. Físicamente, no soy flojo, sin embargo mi cuerpo se sentía drenado cada día. Mi presión de sangre y frecuencia de ritmo cardíaco en reposo provenían ambos del stress del trabajo”.

Reportó que su cuerpo le dolía con la carga laboral. Su rastreador de aptitud mostraba que caminaba por lo menos 16 km la mayoría de días; el esfuerzo físico lo dejaba en ocasiones mareado.

Uno de los inodoros del personal en la planta de Tilbury (foto tomada por Selby para el Sunday Mirror)

A pesar de los bajos salarios, muchos trabajadores tienen viajes diarios caros y largos. Los trabajadores gastan £4 (US $5.33) por día en sus propios salarios para obtener un bus a la planta de un lugar en Londres. Algunos gastaban cuatro horas del día viajando.

Estas condiciones inhumanas son replicadas en las 16 plantas de cumplimientos que Amazon tiene en el Reino Unido (R.U.). El pasado diciembre se reportó que los trabajadores en la planta de Amazon en Dunfermline, Escocia eran obligados a dormir en carpas cerca a la planta para poderse ahorrar los costos de transporte.

La explotación de la compañía de su fuerza laboral está constantemente siendo intensificada. Tilbury este año debe enviar más de 1,2 millones de artículos. En un artículo previo al Black Friday, el Daily Mail reportó que se esperaba de los trabajadores en la planta de Amazon en Peterborough, Cambridgeshire desplazar un agregado de 85 artículos cada segundo por la duración del período de ventas.

Para alcanzar sus objetivos, Amazon está reclutando unos 20.000 trabajadores temporarios adicionales –pagados con salarios de miseria- en sus instalaciones del R.U. en la antesala a la Navidad. Esto se suma a su fuerte fuerza laboral de 24.000 trabajadores regulares. Este es el modelo empleado por todas las grandes empresas en la industria de retail y entrega. El sitio web Commercialfleet.org reporta que “para poder lidiar con el volumen entero de órdenes, un personal temporario de 49.000 será contratado por medio del Royal Mail, Argos y Amazon lo que aumentaría las cifras de personal trabajando para estas marcas a 263.701”.

Amazon –el retailer más grande del R.U.--, basándose sobre la súper-explotación documentada por Selby, realizó unos £7.3 mil millones (US $9.2 mil millones) en el R.U. tan sólo el año pasado. Él concluye con que “se les paga tan poco a su ejército de 24.000 infelices elfos como siete peniques por artículo para ayudar empacar y entregar cada uno por el R.U. Mi turno final fue hace dos días, en Black Friday: cuando millones de británicos se unieron para ayudar al fundador Jeff Bezos obtener un extra £1.8 mil millones de la noche a la mañana”.

El World Socialist Web Site reportó que Bezos recientemente se volvió el hombre más rico del mundo con un valor neto de £75.11 mil millones (US$100 mil millones) gracias a la explotación de la fuerza laboral de 300.000 trabajadores internacionales en Amazon, la subcotización de sus competidores y la monopolización del mercado de entrega a casa. Los trabajadores ganan tan poco como £175 (US $233) por mes en las plantas indias de Amazon, a un promedio de tan sólo £9.31 (US $12.40) por hora en EE.UU.

Un punto final debe ser dicho sobre las revelaciones de Selby. Él escribe que el “almacén de Tilbury es una operación profesional, actualizada en los niveles de salud, seguridad y leyes laborales. Pero sólo porque es legal no significa que sea bueno para ti”.

Esta declaración es una acusación condenatoria del actual gobierno conservador y los pasados gobiernos laboristas que evisceraron los estándares y las regulaciones de trabajo a un punto que tal degradación a los trabajadores es considerado… ¡legal!.

Todo esto ha sido logrado con la complicidad de los sindicatos. Unos 2500 trabajadores de Amazon en Alemania hicieron huelga en seis plantas la semana pasada para exigir mejor paga. El personal en la instalación de Amazon cerca a Piacenza en el norte de Italia también realizó huelga el mismo día para exigir “salarios dignos” y más personal. Las huelgas fueron realizadas el pasado viernes para que coincidan con el Black Friday. El papel de los sindicatos como apéndices de la administración fue ejemplificado por su papel en Italia, en dónde el Daily Mirror reportó: “Los sindicatos aconsejaron a los trabajadores que están en términos cortos, contratos de trabajo temporario que se queden en el empleo para que no arriesguen perder pequeñas oportunidades de empleo en el futuro”.

El reportaje del Sunday Mirror muestra la luz en las condiciones reportadas por la Voz Internacional de los Trabajadores de Amazon (International Amazon Workers Voice, IAWV) el cual es publicado por el WSWS y lucha para vincular las luchas de los trabajadores de Amazon en Europa, EE.UU., Asia y Latinoamérica en una lucha unida para los derechos de los trabajadores y el socialismo.