¿Eran los Neandertales arquitectos?

por Philip Guelpa
25 julio 2016

Un sitio arqueológico recientemente descubierto sugiere que los neandertales eran capaces de hacer y practicar la arquitectura rudimentaria. El sitio se encuentra en Bruniquel, una cueva situada en el suroeste de Francia, y data de hace 176.500 años. Si se confirman los resultados iniciales, se reduciría aún más la brecha cultural entre neandertales y los humanos modernos.

El sitio se compone de seis partes con dimensiones variables. Las dos más grandes son más o menos entre ovaladas a circulares, con cuatro más pequeñas de forma diferente. Los hallazgos se componen de fragmentos de estalactitas rotas provenientes del suelo de la cueva, casi 400 en total. La mayoría de las piezas están apiladas horizontalmente, con algunos elementos verticales que actúan como cercar "habitaciones", además de trozos más pequeños colocados como "estacas". Las paredes más altas tienen casi medio metro de altura. La mayor estructuras son de casi siete por cuatro metros y la segunda de aproximadamente dos metros de diámetro.

El propósito de estas estructuras es desconocido. Sin embargo, el método de repetir la construcción sistemáticamente y su diseño complejo indican un determinado patrón de comportamiento de capacidades cognitivas sofisticadas y mano de obra coordinada. La colocación de las paredes a más de 300 metros del interior de la cueva también es significativa, ya que se encuentran en una zona sin luz natural. Su construcción y uso habrían requerido luz artificial continua. Se encontró evidencia de fuego y pedazos de hueso quemado entre las estructuras.

Existe una brecha de 150.000 años entre estas estructuras y cuando los humanos modernos, durante el Paleolítico Superior, se aventuraron en cuevas europeas para crear obras de arte. Los investigadores de la cueva Bruniquel sugieren que tanto el arte de las cavernas de hace 30.000 años y las estructuras de hace 176.000 años tenían un significado ideológico y ritual, lo que indica que el pensamiento representacional en el ser humano tiene un pasado mucho más antiguo de lo que se pensaba.

Caverna de Bruniquel, muy probablemente construida por Neandertales; arqueólogos descubrieron aquí estructuras de piedra con más de 176.000 años de edad. Se acredita a: Etienne Fabre / SSAC

Si bien su uso como residencias ordinarias no se puede descartar, la motivación para la habitación localizada tan profunda bajo tierra es difícil de explicar. Aparte de las estructuras y las pruebas de fuego, no se encontraron herramientas u otros materiales culturales. Tampoco el informe indica ninguna evidencia de superestructuras generales, aunque, si se hicieron de materiales orgánicos, éstos no podrían haber sobrevivido. La atribución de estas estructuras a los neandertales se basa en su edad aparente y la comprensión actual de que los humanos modernos no llegaron a Europa hasta hace algún tiempo antes de 50.000 años.

Independientemente de quiénes eran los constructores, estas son algunas de las estructuras más antiguas construidas por humanos en todo el mundo. También es la única conocida, si se confirma, del uso de una configuración hecha por los neandertales en la profundidad de una cueva.

La división evolutiva entre los ancestros de los neandertales y la línea que llevó a los humanos modernos se estima actualmente en algún momento anterior a 200.000 años, cuando se separaron de una especie ancestral común, posiblemente Homo Heidelbergensis, que se sabe que existieron en algunas partes de Europa, Asia y África desde hace unos 700.000 a 200.000 años.

Reconstrucción por computadora de las estructuras de la Caverna de Bruniquel. Se acredita a: Xavier Muth/Get in Situ, Archéotransfert, Archéovision -SHS-3

Se pensó durante mucho tiempo que los neandertales y los humanos modernos eran significativamente diferentes, probablemente constituían especies separadas dentro del género Homo, con los primeros teniendo capacidades intelectuales notablemente menos desarrolladas; una deducción de su apariencia supuestamente "brutal" y un menos sofisticado inventario cultural. La reciente investigación genética, sin embargo, ha revelado que cuando los humanos modernos, que evolucionaron en África, se trasladaron a Europa y Oriente Medio, donde los neandertales evolucionaron, los dos grupos se cruzaron físicamente entre sí, lo que demuestra, de hecho, que no eran especies separadas, y que sus diferencias pueden haber sido exageradas. Otras investigaciones también pueden indicar que los neandertales podrían haber creado algunas formas de arte en las cuevas de manera independiente al Homo Sapiens.

Si se confirma la atribución de estas estructuras recientemente descubiertas a los neandertales, no sólo se reduciría aún más las diferencias intelectuales percibidas entre ellos y los humanos modernos, pero pondría significativamente más en el pasado los orígenes de tales comportamientos complejos, posiblemente indicando que era una herencia derivada de un ancestro común. Esto reforzaría la comprensión de que la dependencia de la cultura y la capacidad para el pensamiento abstracto tenían una poderosa influencia en el curso de la evolución humana.